Los coqueteos del ‘Mayo’ con México y EU

Los coqueteos del ‘Mayo’ con México y EU

Otra vez el llamado de Ismael Zambada García a la paz. Y otra vez dirigido a la comunidad sinaloense. Lo hizo en la carta que hizo pública en agosto de 2024 justo el día en que el presidente AMLO y la presidenta electa, Claudia Sheinbaum Pardo, visitaban Culiacán para estar junto al gobernador en un evento de salud.

Aquella vez, luego de desmentir que se haya entregado al gobierno norteamericano y “explicar” que en realidad había sido secuestrado, dijo textual: “También hago un llamado al pueblo de Sinaloa a tener moderación y mantener la paz en nuestro estado. Nada se puede solucionar con la violencia. Hemos recorrido ese camino antes y todos pierden”.

Hace una semana, después de declararse culpable en la corte del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn, el abogado de Zambada, Frank Pérez, dijo que su cliente “también está consciente del impacto de este caso en su estado natal de Sinaloa. Hace un llamado al pueblo de Sinaloa a mantener la calma, a actuar con moderación y a evitar la violencia… nada se gana con el derramamiento de sangre; sólo se profundizan las heridas y se prolonga el sufrimiento”. Algo así.

Que el llamado vaya “a la comunidad” no tendría ningún sentido. Esta comunidad ha sufrido los estragos de la guerra —en Ríodoce se pueden encontrar decenas de artículos que hacen un recuento de ello—, pero no es partícipe de la guerra que no sea como víctima.

Y aunque es dirigido literalmente a los grupos en pugna, el Mayo sabe que tampoco tiene el mensaje un propósito práctico real. La guerra entre mayos y chapos tiene, desde que empezó hace casi un año, su dinámica propia. Ya no depende de él si termina o no. O de su compadre, el Chapo Guzmán, que se supone está en una cárcel gringa de máxima seguridad. Depende de actores que están aquí y que se sacan los ojos —literal— por controlar territorios y su preeminencia como líderes del Cártel de Sinaloa, sea lo que sea que quede de este después del conflicto.

Ese mensaje “a la comunidad” en realidad está dirigido indirectamente a los gobiernos, al de Estados Unidos y al mexicano y es parte del perfil que el Mayo Zambada —pendiente todavía su sentencia—, pretende presentar. Lo hizo su hijo Serafín ante la jueza, Dana M. Sabraw, dijo que estaba arrepentido, que pedía perdón por los daños causados y que en realidad era una buena persona. Al poco tiempo salió libre.

El Mayo morirá en los Estados Unidos, es lo más seguro, pero sabe que su organización, la que dirigió por más de 40 años, tiene más posibilidades de sobrevivir si cuenta con el apoyo de los dos gobiernos. Y para lograrlo es menester que se presente o, lo que él representa, se presente como la opción menos belicosa, la negociadora, puente entre organizaciones criminales y estos gobiernos, como lo fue siempre este capo.

Durante décadas al menos en el gobierno mexicano privó la certeza de que, con el tiempo —eso se pensaba cuando los Zetas estaban en su apogeo— era el Cártel de Sinaloa el que tenía más posibilidades de sobrevivir por su perfil: no extorsionaba, no secuestraba, no cobraba piso, tenía comunicación con entes del gobierno, políticos, militares… —tal y como dijo el Mayo en la corte de Brooklyn.

Y con el gobierno norteamericano ni se diga. Vicente Zambada fue detenido en Ciudad de México horas después de que tuvo una reunión con dos agentes de la DEA en el hotel Sheraton, que está enseguida de la embajada de los Estados Unidos. ¿No dijo el Mayo a Julio Scherer que de vez en cuando hacía negocios con los gringos? Pues a eso se refería, pues siempre él, Víctor Emilio Cázarez, el Chapo Guzmán, los Caro Quintero, durante mucho tiempo traficaron con la anuencia y colaboración del gobierno norteamericano. Miguel Félix Gallardo, incluso. No se olvida el caso Irán-Contras.

Por haber sido secuestrado, el Mayo sabía que la guerra era inevitable, de qué dimensión eso ya no era previsible, pero sabía lo que podía venir. Llamar a la paz, no a la confrontación, era coquetear con el gobierno mexicano porque al final este podía ser un actor que definiera el resultado del conflicto… como parece que lo está siendo si analizamos hacia dónde ha orientado principalmente sus golpes.

Bola y cadena

Y A LOS HIJOS DEL CHAPO NO LES HA AYUDADO mucho haber sido acusados desde hace al menos un lustro de ser los principales productores y traficantes de fentanilo. Si el gobierno mexicano se ha enfocado en ellos tiene también que ver con que son, ahora, los objetivos principales del gobierno norteamericano.

Sentido contrario

EL PROBLEMA DE LOS DESAPARECIDOS EN México es uno de los más graves y dolorosos hoy día. En Sinaloa tenemos miles y en Mazatlán se ha convertido en un infierno. Pero cuando los familiares de estos van a pedir audiencia con la alcaldesa Estrella Palacios para plantearle que los ayude, esta les da la espalda y los deja hablando solos. ¿ese es el humanismo que pregona la 4T? ¿Le costaba mucho escucharlos al menos?

Humo negro

EL PODER Y LA FAMA BRINDAN CIERTOS privilegios. Cuando el general Salvador Cienfuegos fue regresado a México después de haber sido detenido en Estados Unidos acusado de complicidades con grupos del narcotráfico, fue puesto en libertad en México y luego absuelto. Julio César Chávez Jr. también fue regresado y luego puesto en libertad condicional. Al día siguiente ya estaba entrenando. ¿Cuántos acusados en México tienen esos privilegios? Ah, pero “fue decisión del juez”, dijo la presidenta, lavándose las manos.

Artículo publicado el 31 de agosto de 2025 en la edición 1179 del semanario Ríodoce.

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