Menos pobres, un logro opacado de la 4T

Menos pobres, un logro opacado de la 4T

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) vinieron a situar con claridad uno de los perfiles de la llamada cuarta transformación: el combate a la pobreza. Sobre cómo lo han logrado hay mucha discusión, pero no sobre los datos objetivos. De 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador llegó al poder, a 2024, cuando se fue, 13.4 millones de mexicanos salieron de la pobreza. La más reciente medición del INEGI dice que de 2022 a 2024, la población en situación de pobreza es de 29.6 por ciento, significando una caída del 6.7 por ciento respecto a 2022, lo cual marca una tendencia alentadora. Ha bajado la pobreza extrema pero no en la misma proporción, por lo que sigue siendo una asignatura pendiente.

Muchos atribuyen estos logros a los programas sociales y sí, tienen que ver, pero hay consenso en que el factor más importante es el incremento al salario mínimo, que en estos seis años analizados se ha recuperado como nunca en la historia. Así que no hay que regatearle mucho al postulado obradorista de “primero los pobres”.

Pero es un logro que opacan los morenistas que se resisten a vivir en la digna medianía y se empeñan en asolear sus verdaderos perfiles, porque debe ser muy frustrante tener mucho dinero y no poder gastarlo; es necesario que se note, que se sepa, como el que compra una troca nueva y se pasea por todo el pueblo con los vidrios abajo para que lo vean.

Una de las cosas que más machacó AMLO en sus recorridos por el país, antes y después de ganar la presidencia, fue que había que acabar con los privilegios de la clase política; por eso se redujeron salarios en los altos niveles directivos del gobierno. Lo que hicieron los priistas durante setenta años y los panistas cuando estuvieron en el poder no tuvo madre. Los secretarios de Peña Nieto, por ejemplo, subían, a la azotea del edificio donde despachaban, se trepaban a un helicóptero y se iban a jugar golf a Malinalco. Porque al “Señor Presidente” le gustaba el golf. Y no podríamos decir que los que nos gobiernan ahora no aspiren a esos lujos. Se mueren por sacar el cobre. Por eso se van de vacaciones lo más lejos posible para que no los vean, aunque siempre terminan balconeados.

En Sinaloa tuvimos sibaritas de guarache que nos resultaron muy caros. Juan Millán es uno de ellos. Cuando era gobernador, con cargo a los contribuyentes, claro, gustaba de los buenos vinos. Cuando tenía invitados a cenar en el tercer piso, empezaba ofreciendo Opus One —un californiano que debe costar mil dólares la versión más barata— y ya para cerrar mandaba sacar una de Petrus, un vino francés tres o cuatro veces más caro. Y eso que era dirigente obrero. Peor por ello su petulancia. Y sus pretensiones de burgués, aunque algo de lo que se robó junto con Óscar Lara Aréchiga haya terminado en manos del principado de Andorra, que le incautó 6 millones de euros bajo la presunción de lavado de dinero.

Un día, cuando era gobernador, Jesús Aguilar Padilla, también emanado de la CTM, llegó a un restaurante francés de la Ciudad de México donde comería con un senador, y pidió la carta de vinos. Tráigame esta, le dijo al mesero. ¿Ya se fijó, señor? Son 3 mil 500 dólares, no pesos”. Sí, sí, le dijo el gobernador, después de un parpadeo —porque en realidad creía que eran pesos— no hay problema. Claro que no había problema, porque la pagaría con dinero del presupuesto. Me lo contó él y cuando le hice la pregunta de rigor me dijo que lo había pagado de su bolsa…

AMLO quiso acabar con esos privilegios, pero su estilo personal de vida no pudo bajar a los que cogobernaron con él en el gabinete o en los estados que fueron siendo capturados por Morena. Ni siquiera logró convencer a sus hijos, que han sido pillados aquí y allá gastando como nuevos ricos. Al gobernador Rocha le está pasando lo mismo. En lo personal es un hombre sencillo, sin afanes de sultán, pero no logró que sus hijos se prendieran de la honrosa medianía.

Bola y cadena

PERO HAY QUE DESDOBLAR EL INFORME DEL INEGI, pues apunta también que, a pesar de la notable reducción de la pobreza, en México 44.5 millones de personas carecen de acceso a los servicios de salud. También que la población vulnerable por carencias sociales aumentó de 29.4 a 32.2 por ciento de la población en dos años. No estamos en Dinamarca, lo sabemos, ni queremos estarlo. Pero la 4T, ahora bajo el mando de la presidenta Claudia Sheinbaum, tiene mucho por hacer en estos rubros. No hay pretextos, tienen todo, convenciendo o arrebatando, pero tienen todos los instrumentos para mejorar los niveles de vida de quienes, durante casi un siglo, fueron despojados y marginados.

Sentido contrario

EL EXITOSO EVENTO QUE tuvo la diputada federal, Graciela Domínguez, no puede explicarse sin el apoyo intencionado del gobernador Rocha, que requiere opciones para dado el momento. Unida ya a la caballada, no sería una aspirante más a la gubernatura, sino alguien que puede disputarle seriamente el lugar a la senadora Imelda Castro, que anda desbocada sobre el taste 2027, y a Enrique Inzunza, que ya se pone sombrero y paliacate si va al campo a “informar”, o gorra si va a un campo pesquero.

Humo negro

LA RECIENTE RECOMPENSA de 10 millones de dólares que ofrece el gobierno norteamericano por las cabezas de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, muestra dónde están enfocadas sus intenciones y hacia dónde se van a dirigir los operativos del gobierno federal en las próximas semanas. Ya son objetivos prioritarios y puede hablarse, a partir de ahora, de una cuenta regresiva.

Artículo publicado el 17 de agosto de 2025 en la edición 1177 del semanario Ríodoce.

Lee más sobre:

Últimas noticias

Scroll al inicio

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.