El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó que en su país “no volverá a haber elecciones” y anunció que promoverá cambios legales para impedir que la oposición alcance el poder mediante procesos electorales.
Durante el acto por el 47 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista, celebrado el sábado 19 de julio en Managua, Ortega sostuvo que el sistema electoral fue utilizado por sectores opositores, a los que vinculó con Estados Unidos y con el derrocado régimen de Anastasio Somoza, para intentar recuperar el gobierno.
Las declaraciones ocurren meses después de que entraran en vigor reformas constitucionales que consolidaron la figura de la copresidencia, cargo que Ortega comparte con Rosario Murillo, además de ampliar las facultades del Ejecutivo y extender el periodo presidencial de cinco a seis años.
El movimiento opositor Renacer alertó que el gobierno nicaragüense renunció abiertamente a la democracia tras proclamar que en ese país no se volverán a celebrar elecciones generales.
“El régimen deja de fingir que existe competencia política y confirma públicamente que desde hace años no gobierna por el consentimiento de los ciudadanos, sino por la fuerza”, advirtió ese grupo opositor desde el exilio.






