El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco reportó el hallazgo de un nuevo crematorio clandestino y un campamento en las faldas del cerro Cuauhtépetl, cerca de Teuchitlán, donde en marzo pasado se localizaron prendas de vestir y restos calcinados en el rancho Izaguirre.
El colectivo, informó sobre el descubrimiento mediante sus redes sociales, inicialmente en una transmisión en vivo a través de Facebook, donde mostraron restos humanos calcinados, numerosos casquillos percutidos, además señalaron que en la zona se encontraron sillas con impactos de balas.
Durante la transmisión, integrantes del colectivo mostraron molares, fragmentos de cráneo, cenizas y otras evidencias, y señalaron que el lugar era utilizado como campamento, donde presuntamente llevaban a personas para ser entrenadas o ejecutadas, según les reveló un anónimo.
Indira Navarro, lideresa del grupo, afirmó que actualmente la FGR cuenta con la tecnología para realizar la identificación de restos mediante análisis de mitocondria. También explicó que la quema de cuerpos al aire libre, aunque cruel, es técnicamente posible con leña o hidrocarburos.
Asimismo miembros del colectivo señalaron que los restos serán entregados a las autoridades para su procesamiento formal.
Apenas el 3 de julio localizaron otro crematorio en una finca abandonada en Tlajomulco, y en marzo reportaron restos calcinados y más de 400 zapatos en el rancho Izaguirre, también en Teuchitlán.
Ante la falta de respuestas oficiales, Guerreros Buscadores advirtió que Jalisco se ha convertido en “la fosa más grande del país” y exigió investigaciones serias, así como justicia para las familias de personas desaparecidas.







