El pasado 22 de abril el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó sus más recientes estimaciones sobre el crecimiento económico global, por regiones y países. Como era de esperarse, las proyecciones de crecimiento se ajustaron a la baja, debido a las fricciones comerciales globales. En medio de esta tormenta el escenario planteado para México continúa en franco descenso, sin embargo, este no es solo resultado de la guerra comercial, sino de la desaceleración de la economía en el 2024.
Según los últimos datos publicados por el INEGI, la actividad económica en México cerró el 2024 con un crecimiento de 0.5 por ciento, en datos preliminares, sin embargo, el FMI aún mantiene una proyección de 1.5 por ciento de crecimiento en el 2024 cuando las cifras definitivas se publiquen. Sin embargo, la expectativa del fondo es que México muestre crecimiento económico negativo este 2025 de hasta -0.3 por ciento, derivado de la guerra comercial mundial, y en especial de las políticas de Trump. (Aclaro que en este efecto no solamente cuenta lo que haga Estados Unidos, sino que prevé que, ante la escalada de políticas proteccionistas, las economías en general verán pausadas inversiones en sectores clave, tendrán una reducción de compras al exterior, generando con ello un efecto dominó que golpeará a todo el mundo).
Con todo, el promedio del crecimiento mundial aún en la zona euro y otros países avanzados continúa proyectándose positivo. Mientras que la situación de México levanta algunas alarmas, no solo por la importancia de las inversiones y el mercado estadounidense, sino por el estado que guardan las finanzas públicas, cuya situación empeorará en este 2025, ya que según los precriterios generales de política económica publicados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público el endeudamiento público crecerá al 52.5 por ciento de PIB. Sin embargo, para ello se requiere que se cumplan las proyecciones de crecimiento económico de entre 1.5 y 2.3 por ciento, lo cual parece bastante improbable, según las estimaciones de organismos internacionales y el mismo Banco de México.
Las otras fuentes de incertidumbre global
Además del tema del deterioro del comercio internacional y el levantamiento de nuevas barreras entre países, el FMI atrajo la atención sobre la necesidad de visualizar políticas que por un lado aprovechen el talento de personas de más edad, y por el otro, prevean que es una tendencia que no se revertirá, lo que obliga a generar nuevos modelos de producción y protección social.
Finalmente, se analiza el tema de la migración y los refugiados, ya que las nuevas reglas más estrictas en algunos países, como en Estados Unidos, podría impulsar el crecimiento de migración hacia nuevos destinos, trayendo con ello nuevos retos para los gobiernos nacionales y regionales, lo que podría afectar de forma importante el funcionamiento de los mercados de trabajo, elementos que igualmente deben gestionarse desde la política pública con nuevos enfoques institucionales y de infraestructura, para aprovechar estos cambios, evitando en la medida de lo posible reacciones xenofóbicas y, por el contrario, la diversidad fomente el crecimiento económico y de bienestar.
Artículo publicado el 27 de abril de 2025 en la edición 1161 del semanario Ríodoce.






