Si el juicio de Joaquín Guzmán Loera en Brooklyn fue un circo cuyos pormenores muchos presenciamos en tiempo real —Ríodoce estuvo allí—, lo que se avecina con Rafael Caro Quintero e Ismael Zambada García podría superarlo con creces debido a los elementos que gravitan en torno a las acusaciones que pesan sobre ellos y que se entrecruzan en un caso emblemático para el gobierno norteamericano: el asesinato del exagente de la DEA, Enrique Camarena Salazar.
El problema para los fiscales gringos es que la acusación más importante contra Caro Quintero tiene su propia y gran contradicción, y es que hay mucha información que sostiene que en la tortura y asesinato del agente de la DEA participaron al menos dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y que esto lo sabían todos, incluso el entonces presidente Ronald Reagan, pero lo encubrieron.
La trama detrás de esto es que el gobierno norteamericano utilizó durante años las estructuras del narcotráfico mexicano para apoyar a la contra nicaragüense; les permitía a Rafael Caro Quintero, a Miguel Félix Gallardo y a Ernesto Fonseca Carrillo, traer cocaína de Colombia e introducirla a su país para que los mismos aviones utilizados fueran de regreso cargados con armas y dinero que iban a parar a territorios en manos de los guerrilleros que intentaban destronar a los sandinistas recién llegados al poder.
Esto lo documentó el periodista Bob Woodward en su libro Las guerras secretas de la CIA y luego el tema fue retomado en 1996 por el periodista Gary Webb, quien publicó en el diario San José Mercury News una serie de reportajes bajo el nombre genérico de Dark Alliance (Alianza oscura). Webb se retiró del diario porque no encontró suficiente apoyo y siguió con sus investigaciones de forma independiente. El 10 de diciembre de 2004 fue encontrado muerto con dos heridas de bala en la cabeza y quienes investigaron el caso lo determinaron como un suicidio, lo cual creyeron muy pocos.
El caso llamado Irán-Contras, donde fue debatida esta historia, llegó al Senado de los Estados Unidos, pero con el tiempo la información fue quedando en el olvido hasta que fue rescatada con nuevos formatos periodísticos, documentales, series, entrevistas de fondo… Por ello no es de dudarse que, si Caro Quintero y el Mayo Zambada van a juicio y este tema se pone en los estrados, los capos mexicanos tendrían con qué defenderse. El propio Mayo contaría con información de oro pues, de acuerdo a declaraciones de Héctor Berrellez, ex agente de la DEA, quien encabezó las investigaciones sobre el crimen de Camarena en México y documentó la participación de los agentes de la CIA de origen cubano en la tortura y asesinato del Kiki, ha dicho que en la casa donde torturaron al agente en Guadalajara, estuvieron presentes el Mayo y el Chapo Guzmán; y fue el día en que Félix Gallardo habría llevado al piloto de Camarena, Alfredo Zavala Avelar, quien también fue asesinado. Se lo dijo a Jesús Esquivel para el libro La CIA, Camarena y Caro Quintero, la historia secreta. ¿Qué pasaría si Berrellez es llamado a declarar por la defensa de los sinaloenses?
Otra de las cosas que Berrellez le dijo al periodista, corresponsal de la revista Proceso en Washington, es que los capos facilitaron ranchos para establecer campos de entrenamiento de guerrilleros que luego irían a pelear a Nicaragua. Uno de ellos, de Caro Quintero, habría estado en Veracruz, pero el otro que menciona se llamaba Las Cabras y pertenecía al exgobernador, Antonio Toledo Corro.
Cuenta que una vez un informante le dijo que en Las cabras bajaban y subían aviones grandes con matrículas de los Estados Unidos y que había un campamento; que se disfrazó de campesino y se acercó con la ayuda de los informantes y que hasta logró tomar fotografías. Y que esas fotografías se las entregó a la embajada de Estados Unidos en México, con la que tuvo contacto permanente mientras estuvo investigando el caso.
Bola y cadena
FUI A MAZATLÁN A ENTREVISTAR a un familiar muy cercano a Toledo Corro que vivió en las Cabras de 1979 hasta pasado el 85 y niega categóricamente que esto haya ocurrido. “Que muestre las fotografías el cabrón —me dijo—eso es absolutamente falso”. De Toledo se dijeron muchas cosas, de sus relaciones con Manuel Salcido el Cochiloco, y hasta un embajador habló del tema, pero de campamentos para entrenar guerrilleros contras del sandinismo, nunca se había dicho nada.
Sentido contrario
Y AHORA TENEMOS QUE LA FAMILIA de Camarena ha demandado a Caro, a Félix Gallardo y a Don Neto por el crimen de Camarena acusándolos de terrorismo y homicidio. ¿Qué harán si se establece que la CIA participó en los hechos? ¿Qué hará Enrique Camarena hijo, ahora juez en los Estados Unidos?
Humo negro
Durante la administración de Vicente Fox se creó el instituto de transparencia, el IFAI, que luego de reformas se convirtió en el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI). No fue a voluntad de Fox, sino, sobre todo, a instancias de los partidos opositores, entre ellos los que conformaban la izquierda, principalmente el PRD, donde militaba AMLO. Aun con las críticas que se le hicieron al organismo, sus aportaciones a la transparencia y por lo tanto a la democracia, son invaluables. Pese a ello, ahora fue desaparecido por los mismos que antes ayudaron a crearlo y consolidarlo. Merecía ser mejorado, sí, pero desaparecerlo es un acto de autoritarismo populista que pagaremos muy caro los mexicanos.
Artículo publicado el 23 de marzo de 2025 en la edición 1156 del semanario Ríodoce.






