La deuda pública es un tema en la agenda pública, del que generalmente nos quejamos, pero hemos aprendido a vivir con ello, ya que la deuda permite a los gobiernos mantener un nivel de gasto conforme a sus objetivos, aunque los ingresos no crezcan como se espera. En el último año la deuda pública total en México pasó de 15.1 billones de pesos en enero 2024 a 17.7 billones en 2025, lo que representa un crecimiento de 17.2 por ciento. Este crecimiento es bastante acelerado en un año, aunque también hay que decir que se logró reducir el déficit del gobierno federal, gracias al crecimiento de los impuestos, especialmente del IVA.
Composición de la deuda pública por tipos de activos
Más del 90 por ciento de la deuda pública es de origen interno, es decir, la financian los ahorradores residentes en México, fondos de inversión, banca u otros agentes financieros. De estos, casi en su totalidad se financia a través del mercado de valores en el cual el Banco de México funge como agente financiero del gobierno federal. Los grandes requerimientos del sector público representan una disminución de capital disponible para los privados, lo que limita siempre las posibilidades de acceso al crédito, tan conocido en México.
Costo financiero
En el último año la tasa de interés de referencia establecida por el Banco de México ha venido a la baja, ante la contención inflacionaria, que aunque casi siempre el público discrepa, la inflación no está desbocada, aunque claro que siempre hay bienes, especialmente los alimentos que han mantenido niveles inflacionarios por encima de la media.
El costo financiero para los gobiernos tendrá mínimamente el nivel de la tasa de referencia que fije el banco central, de ahí que los mercados están siempre atentos a tal anuncio, en este contexto, debido a que la Reserva Federal dejó sin cambios su tasa de referencia, hay analistas que ya consideran una mayor baja de interés en México, lo que permitiría abaratar el costo de la deuda.
Para poner un número claro y directo, la estimación del costo financiero de la deuda pública en el 2025 será de alrededor de 3 mil 600 millones de pesos diarios, sí diarios, sin embargo, este costo financiero tuvo un crecimiento moderado debido a la tendencia a la baja en las tasas de interés y la renegociación de la deuda. No obstante, sí es fundamental señalar que tan solo de febrero de 2019 a enero de 2025, en seis años, la deuda pasó de 10.4 billones de pesos a 17.7 billones, este crecimiento ha sido en buena medida invertido en el crecimiento de programas sociales y especialmente en el 2024 su crecimiento comprometió las finanzas públicas. Con todo, la perspectiva a enero 2025, con base en el último boletín publicado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se ve favorable, con solidez en el gasto con miras a mantener el déficit en el rango presupuestado dando certidumbre a los tenedores de deuda, lo que es fundamental en la turbulencia económica en la que nos encontramos.
Artículo publicado el 23 de marzo de 2025 en la edición 1156 del semanario Ríodoce.







