Truenan contra la titular del Juzgado Segundo de Primera Instancia del Ramo Familiar
A casi tres meses de que la jueza Blanca Estela Pérez Nájera llegó con la consigna de “cortar cabezas” en el juzgado, algunos empleados la acusan de solapar el nepotismo y ejercer el acoso laboral en contra de quienes no se someten a sus caprichos personales.
Personal del Juzgado Segundo de lo Familiar que pidieron no mencionar sus nombres para evitar represalias de parte de la jueza, denuncian el nepotismo que impera en los tribunales.
“No hay que ir muy lejos para encontrar el nepotismo, porque la persona que funge como secretario de Acuerdos en la Secretaría Segunda de dicho juzgado no tiene carrera judicial y está ocupando ese puesto cuando hay más personas preparadas con mayor tiempo esperando una oportunidad”, critican.
Los inconformes denuncian que tal secretario es esposo de la titular del Centro de Mecanismos que, coordinados con el departamento del Centro del Mecanismo, operan como instrumentos de acoso laboral.
La consigna de “cortar cabezas” ante presunta corrupción
La jueza Pérez Nájera llegó hace aproximadamente tres meses, enarbolando la consigna de “cortar cabezas”, luego de que su homóloga que le antecedió en el cargo, le habría advertido de la presunta corrupción practicada por el personal del juzgado.
“El juzgado y su personal están bien recomendados como los más corruptos por la jueza anterior de nombre Carolina y que por tal motivo vengo con la consigna de cortar cabezas”, destacan que amenazaba Pérez Nájera.
Los denunciantes aseguran que desde entonces trabajan bajo constantes agresiones verbales por parte de la jueza Pérez Nájera, quien presume contar con el apoyo de los magistrados del Supremo Tribunal del Justicia del Estado, para poner el orden en la institución encargada de administrar justicia.
Agregan que además del acoso laboral al personal del juzgado, Pérez Nájera extiende su maltrato a abogados litigantes que llevan sus casos en el tribunal.
“La jueza alardea que inclusive viene a poner en orden a los abogados, porque esa es la consigna que trae del Supremo Tribunal de Justicia del Estado”, sostienen.
Nepotismo sobre ruedas
Los señalamientos se extienden hasta Óscar Espinoza Bailón, titular de la Coordinación de Actuarios, a quien señalan de favorecer a uno de sus cuates con el puesto de actuario sin tener los años suficientes de carrera judicial.
“A pesar de que el personal de Enlace y/o de Archivo son los que siguen para ascender a actuarios, el coordinador de actuarios acaba de hacer actuario a su cuate Héctor”, lamentan.
Enfatizan que dentro de la oficina de la Coordinación de Actuarios hay gente con más años de carrera judicial que los tres o cuatro años que tiene el privilegiado Héctor, pero el funcionario judicial encumbrado los ha ninguneado.
“Tanta gente que ha ido a tocarle la puerta buscando una oportunidad, pero se las han negado, porque no son de su equipo ni de su línea”, reprochan.
Agregan que desde que llegó Espinoza Bailón a la Coordinación de Actuarios tiene un grupo que goza de su entera confianza y de privilegios.
“Sus cuates son los únicos que se pueden llevar a sus domicilios los vehículos que son para realizar el trabajo durante la semana, aunque no tengan comisionada diligencia el fin de semana, disponen de los vehículos oficiales todos los días, incluidos sábados y domingos”, comentan.
Consideran que lo más grave del nepotismo es el hecho de que no le dan oportunidad a nadie de otra oficina si no es de la línea del grupo faccioso.
“Hay personas que tienen años esperando una oportunidad de ascender, madres solteras que tienen trayectoria y necesidad, pero por no ser de su grupo y no tener apoyo de un padrino dentro del Supremo Tribunal de Justicia, no les dan oportunidad de superarse”, argumentan.
“¿De qué sirve que exista el Centro de Capacitación si las oportunidades se las dan a puros recomendados, parientes y compadres?”, cuestionan.
Ríodoce buscó a la jueza Blanca Estela Pérez Nájera, para preguntarle sobre los señalamientos que le hace el personal del Juzgado, pero la funcionaria judicial declinó ser entrevistada argumentando la transparencia institucional.
Luis Antonio Aguilar Colado, abogado litigante que durante 40 años ha lidiado con jueces del viejo y nuevo régimen, describe a la jueza como “cerrada”.
“Pérez Nájera está cerrada no permite que su personal atienda a los abogados lo indispensable y está al acecho de todos, es decir, al acecho para ver qué les encuentra; no hay confianza absolutamente en nadie ante ella”, dijo.
Aguilar Colado adelantó que ante el Consejo del Colegio de Abogados al que pertenece, solicitó que elaborará una queja ante el Supremo Tribunal de Justicia, por el maltrato al gremio de abogados y a la ciudadanía que busca justicia.
Artículo publicado el 9 de marzo de 2025 en la edición 1154 del semanario Ríodoce.






