En medio de la fiesta, familiares de personas desaparecidas encabezaron el desfile
En febrero, mientras el Ayuntamiento de Mazatlán y el gobierno del estado trabajaban en la organización del Carnaval más importante del noroeste del país, 24 familias sufrían a causa de la desaparición de un familiar.
Se trata de siete mujeres y 17 hombres que cuentan con una ficha las que desaparecieron en 28 días, y que han provocado manifestaciones públicas, al igual que las desaparecidas en meses y años anteriores, para exigir a las autoridades respuestas a la búsqueda que dicen estar haciendo para dar con su paradero.
No conformes con las respuestas que han obtenido de la Fiscalía General del Estado y del gobierno municipal, decidieron hacer visible su dolor y coraje formando parte del desfile de carros alegóricos del Carnaval “La Perla”.
Los rostros de sus desaparecidos también fueron vistos por miles de personas, captados por los teléfonos en foto y video que en cuestión de segundos le dio a la vuelta a las redes sociales.
Con cartulinas y lonas con los rostros y características de las personas desaparecidas, una a una las fichas iban desfilando con música de banda al fondo en medio de un ambiente festivo que contrastaba con el dolor de quien no sabe el paradero de su familiar, ni sabe si se encuentra con vida o no.
No es la primera vez que un contingente se mete al desfile: cronista
No es por minimizar, ni mucho menos, pero sí ha habido otras ocasiones en los que ha habido ese tipo de situaciones, explicó Enrique Vega.
De hecho, el Carnaval nace en 1827 como un acto de protesta de los soldados porque no les pagaban sus haberes, relató, y entonces se enmascararon, se disfrazaron y salieron a hacer buya a la calle para protestar contra el comandante porque no les habían pagado.
“En el transcurso del siglo ha habido ocasiones en las que aparecían, a veces eran invitados, a veces se metían al final como comparsa chusca de crítica política o civil en algunos casos, pero iban como comparsas”, dijo.
Después del año 2000 hubo otra protesta muy airada, en pleno desfile de Carnaval, dijo, se trató de los comuneros afectados por la construcción de la presa Picachos.
Y no lo hicieron de manera discreta, pues cargaron con tres monigotes, uno del expresidente Felipe Calderón, otro del exgobernador Jesús Aguilar Padilla y otro del exalcalde Jorge Abel López Sánchez.

“Estos fueron muy formales, fueron marchando, y fueron muy cuidadosos, se metieron incluso en la parte de la avanzada, y no en el desfile (…) eran los comités (no era una sola familia). La de la vez anterior fue en pleno desfile, o sea en el de carros alegóricos”.
El seguimiento de la CEDH
Óscar Loza Ochoa, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) mencionó que dio instrucciones a todas las visitadurías regionales para que no solo registren, sino que hagan presencia como observadores en cada una de las manifestaciones que haya de la sociedad.
“Y que, en un momento determinado, y tenemos que mediar en algún problema, lo hagamos, de esta (del domingo en el desfile del Carnaval de Mazatlán) los compañeros no tenían conocimiento que se iba a llevar a cabo y por lo tanto no estuvieron presentes (…)”, mencionó.
El fenómeno de las desapariciones como tal en todo el estado, y particularmente donde se está reproduciendo más, es Mazatlán y el centro del estado, dijo.
“Voy a estar dentro de poco tiempo de nueva cuenta, ya nos reunimos con colectivos de familiares y lo haré de nueva cuenta al ir a Mazatlán precisamente para ver de qué planteamientos hay particularmente para hacer ante la autoridad, buscando detener el fenómeno”, indicó.
—¿Usted considera que las autoridades no han estado a la altura y no han avanzado en dar resultados a la misma velocidad que suceden las desapariciones?
—Así es, o sea, ni las autoridades Sinaloa ni tampoco las del país para detener precisamente este fenómeno, y es muy importante hacer el trabajo que se hace de localización de fosas clandestinas, pero en eso nos estamos quedando en una parte del trabajo que debe realizarse, vamos detrás del fenómeno
—Claro, en el caso de Mazatlán, ¿cuáles son las principales quejas que han recibido por parte de los familiares de personas desaparecidas?
—Tenemos la queja de que algunas, sobre todos los expedientes que caminan muy despacio en acá, en la fiscalía, en la fiscalía especializada, sus tres oficinas, y nos piden que pues que hagan evaluaciones permanentes con la fiscalía para que los expedientes puedan caminar.
El principal renglón en materia de desaparición forzada, dijo, es que las personas que se manifiestan señalan que no hay información, que las autoridades no les dicen que está sucediendo ni dan avances del caso de su familiar desaparecido.
Con relación a la exigencia que hacen los familiares a los acaldes en turno para que apoyen con las gestiones y obtener respuestas, Óscar Loza recomienda a las autoridades municipales escuchar las peticiones.
—¿Hay alguna recomendación para los ayuntamientos?
—Lo que hemos estado recomendando es que se escuche a la gente, eso es muy importante.
Artículo publicado el 9 de marzo de 2025 en la edición 1154 del semanario Ríodoce.






