Cine: Anora

Cine: Anora

Por ser la única que sabe ruso en el bar en el que trabaja como bailarina, a Ani (Mikey Madison) le toca atender a Iván (Mark Eydelshteyn), el hijo de un famoso magnate.

De inmediato, empatizan lo suficiente como para querer verse de nuevo y hasta pasar una semana en Las Vegas, ciudad que aprovechan al grado de materializar el impulso de casarse. Si bien al principio todo es estupendo en el matrimonio que sólo consiste en disfrutarse al máximo en la lujosa mansión del esposo, cuando en Rusia se sabe de la boda, la madre de Iván (Darya Ekamasova) se empeña en disolver la unión y pide a sus empleados Garnik (Vache Tovmasyan) e Igor (Yura Borisov), comandados por Toros (Karren Karagulian), que avancen en eso mientras ella llega a Nueva York, pero con la astucia de Iván y los arranques de Ani, no les será tan fácil.

Aunque previo a la noche de premiación los nombres que más sonaban para triunfar con el Oscar a mejor película del 2025 era Cónclave (2024) y El brutalista (2024), la ganadora fue Anora (EU/2024). La dirigida por Sean Baker no sólo se llevó esa estatuilla, sino que logró quedarse también con las de mejor dirección, actriz principal, guion original y montaje.

La única que no consiguió de las seis que esperaba fue la de mejor actor de reparto para Borisov.

Indiscutiblemente, el filme escrito por Baker es entretenido. En mayor medida, contribuye a eso el ambiente de fiesta en la casa del ruso millonario y en los diferentes centros nocturnos en los que no falta la estruendosa música acorde a esos lugares; la excentricidad y libertad con la que viven los personajes principales; ya que cuenta una historia sencilla, a la que no hay mucho que buscarle. La fotografía de Drew Daniels no tiene desperdicio y tanto los encuadres como los paisajes logran imágenes verdaderamente bellas; el guion es congruente y funciona sin mayores tropiezos.

La mayoría del elenco está excelente, aunque pocos destacan: Karagulian, como el encargado de estar al pendiente de lo que hace y deshace Iván en Estados Unidos, es desquiciantemente estupendo; Ekamasova, de la madre histérica que no puede aceptar que su hijo se casó con una “trabajadora sexual”, es impecable (una pena que aparezca poco en pantalla); Borisov, con su serenidad, amabilidad y ecuanimidad es contrastantemente divertido. Sin embargo, el desempeño magistral es de Madison, como un natural y convincente abanico de actitudes y emociones en todos los niveles.

Eydelshteyn lo hace bien, pero no brilla como quien interpreta a su alocada, idealista, soñadora e ingenua esposa.

Así todo se mueva sin inconvenientes y eso haga pensar que Anora merecería coronarse como la mejor del año, no es para tanto. Efectivamente, es casi un hecho que haga pasar un rato agradable, que se disfrute su relato, actuaciones y música, y se contemplen sus bellos paisajes, pero de eso a que gane el Oscar, la Palma de Oro y otros premios es muy diferente.

En la generalidad, los aspectos que envuelven su producción se desarrollan muy bien, aunque no extraordinariamente: su historia, contada infinidad de veces en todos los formatos, no es original, realmente. Eso sí, se agradece que la cinta disponible en cartelera haya sido la ganadora, y no esa tal Emilia Pérez.

Véala… bajo su propia responsabilidad, como siempre.

Lee más sobre:

Últimas noticias

Scroll al inicio

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.