Wallace y Gromit: La venganza se sirve con plumas

Wallace y Gromit: La venganza se sirve con plumas

Hace 20 años apareció Wallace y Gromit: La maldición de los vegetales (2005), el dinámico e ingenioso primer largometraje de los personajes creados por Nick Park, en 1989, para el corto A Grand Day Out.

La recepción de la película también dirigida por Park junto a Steve Box fue tal, que acumuló
varios reconocimientos a nivel mundial por su impresionante animación: es por demás destacable el empleo de la técnica de stop motion y el uso de la plastilina para delinear al reparto y los escenarios.

En esa misma tónica, ahora acompañado de Merlin Crossingham, Park dirige Wallace y Gromit: La venganza se sirve con plumas (Wallace y Gromit: Vengeance Most Fowl/R. U./2024), una trama fresca que trae devuelta a los simpáticos genios, dispuestos siempre a colaborar con sus vecinos para que hagan su vida más ligera, aunque no necesariamente lo consigan de la manera en la que se lo proponen.

En la historia, Wallace crea un gnomo inteligente que realiza labores de jardinería y limpieza de forma rápida y eficaz, y brinda esos servicios en su comunidad.

Sin embargo, una programación distinta lleva al enérgico robot a obedecer las órdenes de un amo distinto, con intenciones muy malas, por lo que la reputación de Wallace se pone en riesgo.

Por fortuna, su perro Gromit se da cuenta de lo que pasa y busca por todos los medios reparar al duende mecánico, para que la gente confíe nuevamente en su dueño y, de paso, se evite el robo de un precioso diamante azul.

Con un guion de Mark Burton, basado en una historia suya y de Park, la cinta nominada al Oscar como mejor película de animación funciona al igual que su antecesora, por el derroche creativo que las caracteriza para presentar un sinfín de objetos y procesos que hacen de la casa de Wallace una magnífica aventura desde que suena la alarma para levantarse hasta el último minuto del día: un solo botón activa un mecanismo que da vida al inmueble y trabaja para que su dueño no mueva ni un dedo.

Indiscutiblemente, Wallace tiene su encanto: es amable, educado y bonachón y la mente creativa para todos los artefactos y mecanismos en su residencia, pero en mayor medida las películas de estos amigos son efectivas, más que por la mancuerna compuesta por él y Gromit, por este último, quien sin un solo diálogo lleva de la mano a su amo y a la historia, en general.

En realidad, el paciente, reservado, sereno y mesurado perro que camina en dos patas es el que tiene el control de la vida, la casa y los inventos de Wallace, y el que sostiene la trama. Es un deleite ver a Gromit valerse nada más de sus gestos y movimientos faciales para expresarse, incluso mejor que si hablara. Por cierto, Feathers, un enigmático y tramposo pingüino, no se
queda atrás, y sin emplear su voz burla a la policía y hace un buen intento para salirse con la suya.

Es muy probable que el filme disponible en Netflix atrape y entretenga al espectador de principio a fin, lo cual se garantiza por su divertida y sana historia; su ágil y fluido ritmo; su narrativa sencilla y creativa, y sus personajes nobles y entrañables.

Véala… bajo su propia responsabilidad,

Lee más sobre:

Últimas noticias

Scroll al inicio

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.