En Culiacán los ataques a viviendas, comercios, “jugadas” y dispensarios han sido una constante en la pugna del Cártel de Sinaloa
El 2 de diciembre pasado, un grupo armado disparó contra una carreta de hamburguesas y vandalizó dos viviendas, una de las cuales además fue incendiada en el fraccionamiento Stanza Torralba, y durante la tarde, de forma simultánea dos viviendas y un centro de rehabilitación en el ejido El Ranchito fueron tiroteados y quemados, y una vivienda habilitada como almacén de vehículos y salón de fiestas en la colonia Miguel de la Madrid también fue rociado con gasolina y quemado junto con tres vehículos que se encontraban en el lugar.
Al día siguiente, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, llegó a Culiacán a coordinar la estrategia de seguridad implementada a partir del inicio de la pugna interna del Cártel de Sinaloa, que afectó las actividades cotidianas y económicas de la ciudad. Un día después, en rueda de prensa en la Novena Zona Militar aseguró que harían lo que fuera necesario para lograr la pacificación y devolver la tranquilidad a Sinaloa.
“Lo que tome. Donde esté la autoridad y se esté actuando, policías estatales, marinos, que están trabajando, tenemos que apoyarlos porque están protegiendo a la ciudadanía”, dijo, “les aseguramos que la violencia disminuirá”. Una semana después regresó a la Ciudad de México.
El 12 de diciembre, un inmueble que presuntamente se utilizaba como dispensario en la colonia Libertad fue tiroteado por un grupo armado y un local que funcionaba como “jugada” en la colonia Margarita fue balaceado. Un hombre murió y una mujer resultó herida.
Al día siguiente, sujetos armados derribaron el portón de una vivienda de dos plantas habilitada como bodega para almacenar maquinitas, rociaron gasolina en el interior y lo quemaron en la colonia Emiliano Zapata. El 14 de diciembre, en la colonia Las Coloradas, un autolavado fue tiroteado, un menor de edad recibió un rozón de bala en la cabeza.
El lunes 16, hubo ocho ataques. El primero fue a las 7:30 de la mañana en el fraccionamiento Virreyes, donde hombres a bordo de varias unidades forzaron la puerta principal y tirotearon la fachada de una vivienda, dañando paredes, ventanas y cristales. Otras viviendas más fueron baleadas y/o quemadas en la colonia Lázaro Cárdenas, fraccionamientos Prados del Sur, Villa Bonita, San Benito, 10 de Mayo y Rafael Buelna. Ese día además un Oxxo fue baleado e incendiado en la carretera La 20.
El 18 de diciembre, el mismo día que Harfuch regresó a Culiacán por tercera ocasión y que agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana fueron emboscados en el fraccionamiento Villas del Río, dejando un elemento fallecido, hubo dos ataques contra propiedades, uno en el fraccionamiento Montebello, donde unos departamentos de lujo fueron baleados y otro en el fraccionamiento Alturas del Sur, donde fue agredido un local habilitado como “jugada”. En este último murió un hombre de 25 años.
Diciembre cerró con alrededor de una treintena de ataques a viviendas, negocios, centros de rehabilitación, “jugadas” y dispensarios, mientras que en lo más de cuatro meses de conflicto suman más de 100, que han dejado además una veintena de personas fallecidas y una cantidad similar de heridos, tan solo en la capital del estado. En Mazatlán se han presentado ataques similares, pero en menor medida.
La cifra de actos vandálicos contra inmuebles podría ser mayor, pues se tiene conocimiento que se han registrado agresiones que no son reportadas ni denunciadas a las autoridades.
En su última visita, Harfuch permaneció en la entidad hasta principios de 2025, y durante la conferencia mañanera del 9 de enero, afirmó que en Sinaloa hay una ligera reducción en el promedio de homicidios diarios y comparó octubre que fue de 5.9 y diciembre que hubo 5.1. También habló de una disminución en la mayoría de los delitos como extorsión, robo a casa habitación, robo de vehículo, a transeúnte y de negocio con violencia. En la estadística no se incluyó la incidencia de actos vandálicos que han estado presentes en Culiacán durante la pugna entre Mayos y Chapos.
Antes de la conferencia del SSPC, el 2 de enero, un domicilio habilitado como autolavado en la colonia Plutarco Elías Calles fue atacado a balazos y una barbería que operaba como dispensario en la colonia Rafael Buelna también fue tiroteada. Ahí un hombre resultó herido.
El día 4, dos inmuebles habilitados como jugadas fueron tiroteadas, uno en la colonia Francisco I. Madero y otro en la colonia Lázaro Cárdenas. En ambos ataques murieron tres personas, una de ellas mujer, y dos quedaron heridas.
El lunes 6, varios departamentos fueron baleados en la colonia Fovissste Diamante. Las balas impactaron en las paredes y ventanas. Y una bodega habilitada como locales comerciales en la colonia Jorge Almada también fue atacada a balazos por un grupo armado que llegó a bordo de varias unidades. Una camioneta que estaba estacionada resultó con múltiples impactos de bala.
El miércoles 8, una lujosa residencia de los papás del youtuber Markitos Toys, ubicada en la colonia Nakayama, fue baleada y quemada. Los agresores dispararon contra la fachada principal y forzaron los portones principales con vehículos. Un hombre que cuidaba el inmueble fue privado de la libertad y posteriormente liberado.
En los siguientes días los ataques contra inmuebles siguieron en la colonia Morelos y Benito Juárez, Villa Satélite, Prados del Sur, Simón Bolívar, en este último ataque un menor de 12 años que se encontraba dentro de una vivienda contigua a donde fue la agresión recibió un balazo en una mano. Hasta el 9 de enero en Culiacán ha habido 15 ataques contra propiedades, sin que se tenga conocimiento que se haya detenido a los responsables.
Artículo publicado el 12 de enero de 2025 en la edición 1146 del semanario Ríodoce.







