Sin tener la intención de aplicar la “aplanadora” legislativa, la nueva presidenta de la Junta de Coordinación Política en el Congreso del Estado de Sinaloa, Teresa Guerra Ochoa, asegura que buscará el consenso y el diálogo con todas las fuerzas políticas, aunque sean minoritarias.
Los números les dan una mayoría contundente en el Congreso del Estado al Grupo Parlamentario de Morena y el PVEM, partido político con el que sostuvieron una alianza electoral, pero adelanta que serán abiertos a la escucha de todas las voces, aunque sean de aquellas con las que no coincidan en sus opiniones o puntos de vista.
“No vamos a abusar de esta mayoría”, afirma al mencionar que habrá cosas en las que pueden tener puntos de acuerdo y en otros habrá disensos.
De momento todavía no cuenta con una credencial que la acredite como militante de Morena, sin embargo, afirma que su trayectoria de activismo social siempre ha sido desde la izquierda. Como evidencia recuerda que fue ya en una ocasión fue diputada local en la 56 Legislatura con las siglas del PRD.
“Yo con la derecha ni para escribir”, comenta al ser zurda, al tiempo que aclara que entiende que le toca generar los puentes, lo que pudiese provocarle reclamos de su fracción parlamentaria de tener cierta condescendencia con los grupos.
Está consciente que hay diferencias con los otros grupos parlamentarios en cuanto a cómo se ve el ejercicio del gobierno federal y cómo evalúan al gobierno estatal. Reconoce que su bancada trabaja en equipo con ambos gobiernos porque son del mismo partido,
Desde su primer mensaje al acudir al Congreso del Estado para registrarse como integrante de la nueva Legislatura, afirmó que estarán a la altura de las circunstancias.
En un país, explica, en donde se profundizaron durante décadas las desigualdades y las brechas de abandono hay la perspectiva ciudadana de que las instituciones quedan a deber. A veces por más esfuerzos que haga para hacer la tarea, siempre habrá algo que pueda reclamar la ciudadanía. Augura que no siempre van a tener la respuesta que se quiere, pero sí las puertas abiertas para escuchar y dialogar.
“No romantizo mucho lo que es el servicio público, sé de las limitaciones que puedan tener a veces por presupuesto, porque también hay un tema de equilibrio de fuerzas”, expresa al referirse a lo que influye en la toma de decisiones.
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Desde su óptica, la política debe tomar el sentido de cómo construir felicidad y bienestar.
Quien trae detrás de sí una trayectoria por la defensa jurídica de los trabajadores, la lucha de las mujeres y el feminismo, asegura que se siente totalmente preparada en el reto y sabe mucho de lo que hay que hacer y no hacer en el servicio público.
Aclara que el hecho de haber formado parte del gabinete del gobernador Rubén Rocha Moya, quien la nombró titular de la Secretaría de la Mujeres, tampoco la coloca en un papel de sumisión en el Poder Legislativo.
Desde que el mandatario estatal la invitó a su gabinete no fue para ser una mujer subordinada. “He sido una mujer libre pensadora”, que el gobernador conoce que tiene convicciones y que es alguien que construye.
“Siento que tenemos la capacidad suficiente para construir los acuerdos con el Ejecutivo, con el Poder Judicial, sin renunciar a lo que son nuestra convicciones y responsabilidad”.
La división de poderes es algo que debe ir consolidando, es parte de la tarea pendiente, entendiendo que no se va a una confrontación, sino a un diálogo, manifiesta´.
Quien se describe como una mujer que no tiene la ambición política por delante, que ni siquiera tenía en la mente volver a ser diputada local en el futuro próximo, sostiene que está preparada para estar y no estar.
Adelanta que la mano izquierda que ha tenido para afuera la tendrá dentro del Grupo Parlamentario, en donde respetará los liderazgos y los egos que hay como seres humanos. “Entiendo que esto no es un cuento de hadas, estás ejerciendo poder, haciendo política. Estamos preparadas para todos los escenarios, trabajando también para consolidar la unidad interna”.
En la agenda legislativa el primer tema que menciona está en atreverse a darle una sacudida a fondo al Poder Judicial local, como se hará a nivel federal, a partir de la reciente reforma aprobada. Argumenta que debe apostarse a que la ciudadanía es mayor de edad y puede razonar, en lugar de confiar en el voto indirecto para elegir jueces y magistrados.
Como abogada, externa, ha visto que los juicios pueden eternizarse entre 8 y 10 años porque los intereses económicos han estado dominando la impartición de justicia.
Ley Estatal de Cuidados que significará responderle a las jornaleras agrícolas migrantes, dotar de espacios para personas con discapacidad para los adultos mayores, es otra de las prioridades que está en la agenda.
Entre los planes figuran también las modificaciones a la Ley Orgánica del Congreso del Estado que tiene mucho conservadurismo del siglo pasado y antepasado, como la realización de lecturas durante las sesiones, el número de día de sesiones y los protocolos que no incluyen un lenguaje incluyente.
Sobre la situación de violencia que se vive en Sinaloa, especialmente en municipios como Culiacán, plantea que es una situación compleja que se fue construyendo durante décadas. Para ella es acertado pensar en una medida a mediano y largo plazo para la eliminación de la desigualdad. Los países más seguros son los que tienen menores índices de desigualdad.
En la complejidad del problema enumera el debilitamiento de los policías municipales, la apuesta a la fuerza de la Guardia Nacional, la investigación en el ámbito militar, las complicidades al interior de las corporaciones, un tema de delincuencia organizada que le corresponde al gobierno federal
En su opinión la sacudida de un cártel que tiene presencia no solo local, sino también nacional e internacional, es un gran reto para cualquier gobernador y que Rubén Rocha Moya tiene la fuerza suficiente para seguir enfrentándolo. En tanto que la sociedad debe aportar su parte, poner diques, para no legitimar, abrazar o relacionarse con prácticas en el crimen organizado de parientes amigos o conocidos.
“Somos más la gente de bien”, sostiene.
Artículo publicado el 29 de septiembre de 2024 en la edición 1131 del semanario Ríodoce.






