La crisis de inseguridad que se vive en la ciudad tiene como único refugio el arte, así lo ven los creadores
Hace dos semanas en Sinaloa la violencia arreció. Asesinatos, secuestros, desaparecidos y la soledad de una cotidianidad detenida, no ha cesado.
La sociedad aún tiene miedo, pero de acuerdo al artista plástico Lenin Márquez, el arte es todavía esa pequeña isla en donde el ser humano puede descansar.
“El arte y la cultura en general es algo que nos puede salvar, nos puede dar esperanza. Es un arma muy potente que no se ha utilizado con todo su poder y energía, porque ahí es el lugar en el que la mente descansa”, señaló.
Durante algunos años, él ha trabajado el tema de la violencia desde el punto de vista narrativo. Nunca ha buscado denunciar, solo mostrarse como un observador, proponiendo una especie de crónicas personales.
De manera inherente, los hechos que han estado sucediendo en la ciudad lo impactan. Considera que nadie puede mantenerse aislado ante la situación.
“Todos queremos que esto pase rápido, pasamos de una pandemia a otro encierro, pero los niños quieren tener contacto, dibujar en un papel y pintar en tela. Estamos aguantando”, apuntó el también maestro.
Como creador, dijo que le parecen impactantes los ponchallantas, un artefacto tan artesanal, escultórico y pequeño que tiene un poder impresionante.
“Estoy de espectador ante todo esto, tomo muchas notas de lo que pasa y presenta la prensa. Es lo que he hecho siempre para hacer mi trabajo, para ver de qué manera lo puedo interpretar, aunque la realidad ha superado cualquier realidad”.

El arte como contrapeso
El gerente de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes apuntó que la música y la cultura sirven como contrapeso ante la violencia.
“Ante todo lo que está sucediendo, claro que la música saca los mejores valores del ser humano, aunque también lo hacen todas las disciplinas en general”, dijo.
La agrupación, señaló que el pasado jueves ofreció un concierto en el teatro Pablo de Villavicencio.
Se seleccionaron obras de Beethoven, Mendelssohn y Moncayo y en cuanto a asistencia se superaron las expectativas.
“La música está ahí como ese contrapeso, lo vimos en este concierto. El público de la Orquesta es de años atrás y muy noble”, detalló.
La escritora Dina Grijalva explicó que la literatura muchas veces escribe sobre lo que sucede en la realidad. Siempre es un referente, y en el caso de violencia que se está viviendo, quienes narran historias de alguna manera lo abordan.
Ella, ha escrito sobre los momentos críticos de la ciudad, sobre todo de los llamados Jueves Negros, incluso coordinó el desarrollo de un libro colectivo.
“Para mí la literatura en sus dos vertientes de lectura y escritura, puede ayudar, nos acompaña en todos los momentos de la vida, incluyendo los momentos oscuros como estos”, consideró.
“Las letras pueden ser un refugio, un bálsamo, una actividad que me permite pensar en lo que sucede. Leer y escribir nos permite reflexionar y tratar de entender lo que pasa”.
Grijalva comentó que, en este periodo oscuro que ha mantenido a la población con miedo, la literatura, en su caso le ha permitido sortear el encierro, el miedo, el terror.
Artículo publicado el 22 de septiembre de 2024 en la edición 1130 del semanario Ríodoce.






