Desde hace algunos años, en el mundo entero se vino una cascada de amor por lo coreano. Para definirlo se usa el término Hallyu, que significa ola coreana y abarca más que K-Pop y BTS.
Ya en 2012 el cantante Psy había dado una muestra del alcance que podía tener el talento sudcoreano con su Gangnam Style al ser el primer sencillo en superar los mil millones de reproducciones en YouTube. Adicional a los éxitos de pop, vinieron otras glorias, como el ahora clásico infantil Baby shark, exitosos doramas —telenovelas sudcoreanas— y películas, como la formidable Parásitos.
Con la inserción de la cultura pop sudcoreana se pavimentaron los caminos para la llegada de otros productos, como los del cuidado de la piel y la comida. Fue entonces cuando empezamos a ver restaurantes de barbacoa y kimchi coreanos, así como tiendas de golosinas y alimentos importados, incluso, hubo una concentración de actividades alrededor del gusto por esta cultura que dio paso a lo que se conoce como el “Callejón coreano”, en el centro de Culiacán.
Hoy en día es fácil conseguir alimentos originarios de Corea del Sur en tiendas de conveniencia o supermercados locales. Los grandes distribuidores vieron la ola y se montaron.
Buldak es una marca de elabora snacks y sopas instantáneas, y que desde hace algunos años convive en los estantes con las sopas japonesas Maruchan y Nissin. ¿Qué tan diferente será?
EMPAQUE
El empaque es una bolsa metalizada color amarillo mostaza. Destaca el nombre de la marca en un contraste rojo que se posiciona sobre la imagen de un sartén lleno de fideos y queso fundido, el mismo sabor que ostenta el producto.
A un costado de la imagen observamos la orgullosa leyenda “Producto coreano”, que por el momento que vive la Hallyu, es sin duda una ventaja competitiva contra otros productos similares.
Arriba a la derecha, se encuentra dos grandes sellos de la Secretaría de Salud: exceso de grasas saturadas; exceso de sodio; y la leyenda precautoria “contiene edulcorantes, no recomendable en niños”.
El producto es descrito como “pasta de harina de trigo sabor a queso picante”.
INGREDIENTES
La sopa instantánea Buldak sabor Queso picante está elaborada con 35 ingredientes, más otros cinco nutrientes adicionados que enriquecen la pasta.
Además de la evidente harina de trigo, destaca el contenido de otros carbohidratos como el almidón de tapioca, azúcares añadidos (sacarosa) y almidón de papa.
Tiene también un conjunto de grasas añadidas como los conocidos aceite vegetal de palma y aceite vegetal de soya, pero también al peculiar aceite vegetal de té verde, no muy común —si no es que inédito— en el mercado mexicano de ultraprocesados.
El producto, hay que decirlo, también contiene una serie de especias naturales como chile rojo en polvo, pimiento rojo en polvo, cebolla, ajo, extracto de chile, extracto de paprika, pimienta negra y curry en polvo, que son los que le dan el sabor a la sopa, algo distinto a lo que hemos visto en este espacio con sopas de las marcas Maruchan o Nissin, que, aunque también agregan condimentos en sus recetas, se recargan —y mucho— en los potenciadores de sabor como el glutamato monosódico, así como el inosinato y guanilato de sodio, una triada muy potente que se usa también en la industria botanera —Tostitos o Takis, por ejemplo.
EL MISMO TROPIEZO
Si bien la lista de ingredientes es muy amplia —de las más amplias que hemos revisado—, el número puede ser engañoso, pues hay una gran variedad de ingredientes que usamos con frecuencia en nuestra cocina.
Sin embargo, es en el detalle de los ingredientes y las concentraciones que vemos en la tabla de declaración nutrimental donde encontramos el foco rojo: las grasas son considerables y de calidad dudosa. Hay casi 14 gramos de grasa en esta bolsa. En la industria este apartado siempre deja que desear, ya que influye mucho el costo del insumo y, por lo regular, nos encontramos grasas de mediana o baja calidad porque son las menos costosas. Es este el caso.
El consumo de grasas vegetales contribuye al aumento en el colesterol LDL e incrementa el riesgo cardiovascular.
Por otra parte, y quizás la más grave —y además en la que se parece mucho a sus competidoras— es la cantidad de sodio que contiene: 1 mil 107 miligramos por envase, es decir, un 48 por ciento de la ingesta máxima recomendada por la OMS.
Entre los principales efectos contra la salud asociados a las dietas altas en sodio se encuentra la hipertensión arterial —que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares—, el cáncer gástrico, la obesidad, la osteoporosis, el síndrome de Ménière y enfermedades renales.
Al final, aunque esta sopa instantánea no utiliza algunos de los trucos que las competidoras Marucha y Nissin sí, su contenido de grasas y sodio la convierten en un ultraprocesado muy parecido a las mismas, y su consumo frecuente podría traer consecuencias negativas para la salud.
Si ha de consumirla, procure que sea de manera esporádica y nunca sustituya la comida real por una de estas sopas.
Artículo publicado el 29 de marzo de 2026 en la edición 98 del suplemento Gula.






