Estallan indígenas contra el Polo de Desarrollo de Topolobampo

Estallan indígenas contra el Polo de Desarrollo de Topolobampo

Durante la visita del gobernador Rubén Rocha Moya y el embajador de EU Ronald Johnson, para colocar la primera piedra de la planta Mexinol, habitantes lo impiden

 

 

 

El descontento en contra de la política gubernamental de instalar empresas extranjeras en el puerto de Topolobampo, estalló reventando la colocación simbólica de la primera piedra de la planta de metanol Mexinol.

Indígenas mayos-yoremes y pescadores ribereños reventaron el evento, y no se acobardaron ante el cerco de la policía municipal ni de los marinos, que habían colocado unidades blindadas y artilladas en los accesos. Los guardias adentro del recinto fueron rebasados por la turba. La guardia personal del gobernador, Rubén Rocha Moya fue retada cara a cara, y más que intimidar a los inconformes, entre ellos mujeres, les exacerbaban los ánimos. Tres cercos perimetrales de la gran carpa, tampoco fueron obstáculos para la indignación.

Los inconformes arrojaron el suelo la roca simbólica de lo que sería la primera piedra de la fábrica de metanol, que paradójicamente no se construiría en ese lugar, sino siete kilómetros atrás.

Mientras los integrantes del colectivo Aquí ¡No! gritaban consignas y rodeaban el lugar, los organizadores abandonaron el recinto apresuradamente. El desalojo incluyó al embajador estadounidense Ronald Johnson.

Tras los hechos, el local quedó solo. Adentro, solo estaba el grupo musical que amenizaría lo que se proyectó para ser un encuentro de loas y aplausos. Servidos quedaron los canapés, las bebidas y los dos sanitarios portátiles colocados en la trastienda.

Lo sucedido el jueves 23 de abril a las faldas del cerro el “Iturbe”, que está siendo demolido para ser usado como la base rocosa de los Polos de Desarrollo, ya había tenido un antecedente previo.

Un día antes, el mismo colectivo había protestado en contra de la misma fábrica. Y es que el miércoles, Mexinol había organizado un ágape y comilona a residentes de poblaciones aledañas al polígono de construcción, en un acto que disfrazó como “Buen Vecino”, utilizando el acarreo de personas para llenar el sitio. Allí, los manifestantes habían reiterado que no permitirían la operación de la fábrica. Y dieron muestra de que esta vez, estaban decididos a todo.

 

Resolución que provoca ira

Para la manifestación de esos días había, además, un incentivo legal: el Poder Judicial de la Federación les había dado palo en dos juicios de amparo que tiempo atrás ya habían ganado.

El martes 21 de abril el Juez Quinto de Distrito resolvió negar la suspensión provisional a los pescadores de Paredones, en cuyos linderos se construirá la planta de metanol, en el juicio de amparo indirecto 255/2026, interpuesto el 21 de marzo.

En la revisión del amparo, la parte legal de los pescadores encontró que el juez desechó los alegatos de científicos, comerciales y etnográficos de daño de la industria petroquímica.

La decisión será recurrida a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Con el amparo, los pescadores buscan la anulación de la aprobación de la Manifestación de Impacto Ambiental condicionada y del Estudio de Riesgo Ambiental aprobado a Mexinol.

No era la primera vez que el mismo juez daba revés a los inconformes, pues siete años atrás había decretado la misma sentencia, pero beneficiando a la empresa Gas y Petroquímica de Occidente en un juicio de amparo indirecto promovido por restauranteros de El Maviri.

En aquel caso, los inconformes apelaron y la corte anuló la negación de la suspensión provisional decretando una definitiva.

Con eso a cuestas, los pescadores e indígenas mayo-yoremes llegaron al recinto, entraron y reventaron la colocación de la primera piedra.

Luego, el gobernador Rubén Rocha Moya ofertó atenderlos en ese momento, escuchar sus demandas, y minutos después se reunió con ellos en el cobertizo del Centro Cultural.

Y tras duras acusaciones, Rocha Moya ofertó: promover la realización de una consulta indígena, y llevar las demandas ante la presidenta Claudia Sheinbaum.

“El compromiso que hago aquí es que la planta no sigue si antes no se hace la consulta; este es uno; el otro compromiso que hago, que es más abierto, es que voy a plantear a la presidenta y a quien corresponda que aquí no se quiere, mientras no se haga incluso otra consulta, el tema del Polo de Desarrollo”, dijo el gobernador Rocha.

Previo al compromiso, los integrantes de Aquí ¡No! dejaron caer sus argumentos. Rocha los escuchó desencajado, inmóvil.

A él, a Feliciano Castro Meléndrez y al alcalde de Ahome, Antonio Menéndez de Llano, los inconformes los llamaron corruptos, traidores y malinchistas, pues están favoreciendo a extranjeros sobre sus representados.

Con voz entrecortada y con emociones a punto de saltar, la pescadora, activista ambientalista y ama de casa, Melina Maldonado Sandoval espetó un “defiéndame de esos intereses señor Gobernador. Usted tiene la obligación de defenderme, de protegerme del desplazamiento que están promoviendo las empresas extranjeras”.

Pidió que la tierra que le dejaron sus ancestros sea para sus hijos, y que se le permita a una madre acompañar a sus descendientes sin tener el riesgo de ser asesinada por defender lo que ama y le da sustento.

Delfino García Medina, pescador de Topolobampo, exigió castigar a los funcionarios que aprobaron la construcción de la planta de Mexinol sin tener los documentos en regla.

Claudia Quintero Sandoval, lideresa indígena de Ohuira, aseguró que ni la planta de fertilizantes ni la de metanol van a producir un solo metro porque la comunidad ya está harta de ser ninguneada y no permitirán su desplazamiento por un riesgo que puede evitarse.

Criselia Sánchez Luque criticó también al gobierno porque consideró que los derechos indígenas están en el papel, pero no en los hechos.

Acusó que, en sus territorios, los quieren exterminar, lo que comparó con una nueva conquista.

Felipe Montaño Valenzuela, cobanaro de Ohuira, aseguró que el resultado mostrado el jueves no fue lo deseable, pero fue obligatorio porque el gobierno que se ofreció a ayudarlos los está perjudicando y afectando en donde más duele, la familia.

Pidió que esa experiencia sirva al Estado para advertir que no habrá más cosas pacíficas ni contemplaciones con quienes pretenden afectar el equilibrio ecológico.

 

El embajador, otro desplazado

Mientras Rocha calmaba los ánimos de los mayos-yoremes, en Los Mochis, a puerta cerrada, el embajador estadounidense Ronald Johnson, en la sala de un hotel, aceptó que el cambio de sede se realizó por los hechos registrados.

Y sostuvo que el evento era el futuro de la seguridad energética de ambos países.

Defendió que la inversión de 3.3 mil millones de pesos de Mexinol de ultrabajas emisiones es la más grande del mundo.

“Sin embargo para que esta inversión prospere, el sector privado necesita certeza, seguridad y un entorno libre de corrupción. Sin estas condiciones, las inversiones no avanzan”, dijo.

Artículo publicado el 26 de abril de 2026 en la edición 1213 del semanario Ríodoce.

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