La promotora cultural Hortensia López Gaxiola advierte que cerrar o trasladar la Biblioteca Raúl Cervantes Ahumada significaría repetir errores que ya provocaron la pérdida de espacios culturales en Sinaloa
La promotora cultural Hortensia López Gaxiola se manifestó en contra del posible cierre o traslado de la Biblioteca Municipal Raúl Cervantes Ahumada de Guasave, ya que decisiones similares en el pasado terminaron por debilitar espacios fundamentales para la vida cultural de la entidad.
Esto a partir de que recientemente, la presidenta municipal, Cecilia Ramírez Montoya, anunció la reubicación del espacio para hacerlo más útil.
“La idea no es quitar la biblioteca, es reubicarla y hacerla más útil. Hoy tenemos que preguntarnos con honestidad: ¿está cumpliendo su función en beneficio de los guasavenses o tiene muchos años sin que la visiten mientras el Ayuntamiento sigue gastando recursos?”, declaró la alcaldesa.
A través de un posicionamiento público, López Gaxiola recordó el caso de la antigua Biblioteca Gilberto Owen, que durante años fue uno de los centros de lectura y convivencia intelectual más activos del centro de Culiacán.
El cambio de uso del inmueble, impulsado en su momento por autoridades del Instituto Sinaloense de Cultura, terminó por desarticular la comunidad cultural que se reunía en ese espacio.
La promotora recordó que la biblioteca fue desalojada para instalar una galería de arte de gran formato sin que existiera todavía el nuevo edificio destinado a albergar el acervo. Durante años, explicó, los libros permanecieron almacenados en condiciones precarias en el Casino de la Cultura, donde muchos ejemplares resultaron dañados o se perdieron.
Cuando finalmente se construyó el nuevo inmueble, añadió, el espacio quedó ubicado en una zona poco accesible, lejos del flujo cotidiano de estudiantes y lectores que acudían al centro de la ciudad. Con ello, dijo, se diluyó la comunidad que había hecho de la biblioteca un punto de encuentro cultural.
“La Owen del centro ya no existe. Lo que sucedía ahí ya no sucederá nunca”, afirmó.
Se repite la historia
Desde esa experiencia, López Gaxiola expresó su preocupación por lo que podría ocurrir con la Biblioteca Raúl Cervantes Ahumada, que recientemente cumplió 41 años de servicio en Guasave.
A su juicio, aunque el inmueble presenta necesidades de mantenimiento y actualización tecnológica, su ubicación continúa siendo adecuada para el servicio bibliotecario, por lo que la solución debería centrarse en mejorar el espacio y no en trasladarlo.
“Se requiere voluntad e interés para llevarla al punto de excelencia, no desaparecerla”, sostuvo.
“¿Por qué los espacios de cultura llevarán siempre las de perder?, si los guasavenses permiten que se lleven la biblioteca al Centro Cultural Guasave pueden estar seguros de que desaparecerá, allá ya no hay espacio para amontonamientos ni para ocurrencias”.
La promotora cultural también cuestionó que el argumento de austeridad sea utilizado para justificar la medida, especialmente cuando existen gastos elevados en otras áreas de la administración pública.
Advirtió que trasladar la biblioteca al Centro Cultural Guasave podría provocar su desaparición gradual debido a limitaciones de espacio y a la posible pérdida de su función original.
“Los ciudadanos debemos alzar la voz porque el patrimonio es nuestro, las autoridades van de paso, no debemos permitir los retrocesos, la desaparición de espacios. No son dueños, solo administradores momentáneos”, cuestionó.
“Si bien la Biblioteca Raúl Cervantes Ahumada, de Guasave, no está en condiciones óptimas, sí tiene la ubicación y distribución adecuada. Se requiere voluntad e interés para mejorarla y llevarla al punto de excelencia”.
Artículo publicado el 19 de abril de 2026 en la edición 1212 del semanario Ríodoce.







