El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que en marzo el valor de la línea de pobreza extrema por ingresos, es decir, el costo de la canasta alimentaria, aumentó 8.1 por ciento en el ámbito rural y 7.9 por ciento en el urbano, de acuerdo con La Jornada.
Con ello, se ubicó en mil 940 pesos en zonas rurales y 2 mil 571 pesos en zonas urbanas.
En tanto, la línea de pobreza por ingresos, que incluye canasta alimentaria y no alimentaria, alcanzó 3 mil 553 pesos en el medio rural y 4 mil 940 pesos en el urbano, con incrementos de 5.6 y 6.1 por ciento anual, respectivamente.
El Inegi detalló que el alza estuvo impulsada principalmente por el incremento del tomate y el consumo de alimentos fuera del hogar, que fueron los rubros con mayor incidencia en el aumento de la canasta alimentaria.
En la canasta no alimentaria destacaron aumentos en transporte público, educación, cultura, recreación y cuidados personales.







