En el peor momento le cayó el chahuistle a Adán Augusto López Hernández. Y haberlo sostenido como un activo irreprochable le saldrá muy caro a la 4T. Andrés Manuel López Obrador está muy lejos de su tierra, que arde entre crímenes y escándalos y lo que menos querrá ahora es sacar la cabeza por su paisano, pues él mismo está atravesado en la trama al haberlo hecho secretario de Gobernación a pesar de tener conocimiento de sus nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (¿O no lo sabía el presidente cuando los presidentes deben estar enterados de todo según él mismo dijo? ¿Como Calderón sabía quién era Genaro García Luna?).
Desde 2020 trascendieron los nexos de Hernán Bermúdez Requena con el narcotráfico, los grupos parapoliciales ligados al CJNG y al huachicoleo en gran escala. El primer informe de inteligencia —donde está la SEDENA, la Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el Cisen— data de 2019; y luego vinieron otros hasta acumular 16, según han revelado analistas de seguridad del propio Tabasco. Y aún así, AMLO se llevó a López Hernández para sustituir a Olga Sánchez Cordero en la Secretaría de Gobernación porque era su “hermano”, según él mismo dijo. Y este a su vez dejó a Bermúdez en el cargo.
Los informes involucran también a José del Carmen Castillo Ramírez, comisionado de la policía estatal de Tabasco y a Leonardo Arturo Leyva Ávalos, director general de la policía estatal. Todos ellos señalados de ser miembros del CJNG.
A través del grupo que denominaron La Barredora —del cual Adán Augusto tenía conocimiento—, se dedicaron a ajustar cuentas con los enemigos del CJNG, a cobrar piso y a traficar con huachicol en la mismísima tierra de ambos, de AMLO y de Adán Augusto. Y fue hasta que hace una semana el comandante de la 30 zona militar, Miguel Ángel López Martínez, dijo que hay una orden de aprehensión contra Hernán Bermúdez y que este desapareció dejando la víbora chillando para la 4T, para Morena, para AMLO, para el Senado de la República y para la presidenta Claudia Sheinbaum. El chahuistle es una plaga muy nociva, y si no se detiene a tiempo acaba con los cultivos.
Y decía que es el peor momento para Adán Augusto por la presión que el presidente Donald Trump está ejerciendo contra México poniendo como pretexto el tema del tráfico de drogas hacia su país, principalmente fentanilo. Cada vez se mete más directamente con la clase política a la que, en su último discurso sobre el tema llama “los elegidos”, los que no van a sus oficinas por miedo a los grupos del crimen. Los petrificados.
Y en este contexto, AMLO puede hacerse de la vista gorda allá donde está, pero la presidenta no. Morena ya dio de baja del partido a Bermúdez Requena, pero fue hasta que no pudieron contener la avalancha de evidencias, que seguramente seguirán acumulándose contra el exjefe policiaco —que ha huido del país—, pero también contra el senador.
Fue tan grande el contubernio de AMLO con su paisano que lo hizo secretario de Gobernación, luego lo habilitó como “corcholata” aspirante a la presidencia de la república y mediante un acuerdo con Claudia Sheinbaum, lo dejó como líder en el Senado. ¿Puede desligarse el expresidente de la responsabilidad que tiene, de la complicidad implícita en los crímenes que se cometieron en su tierra al dar el visto bueno para la existencia de un grupo paramilitar comandado desde la secretaría de seguridad de Tabasco? ¿O dirá que no tenía información de estos hechos si todos los días se reunía con el gabinete de seguridad y lo presumía?
Adán Augusto estuvo en Culiacán en octubre de 2022 como parte de una gira para buscar el consenso de los congresos locales en las modificaciones constitucionales que permitieran al Ejército labores de seguridad pública hasta el 2028. Ríodoce lo cuestionó sobre los informes hackeados a la SEDENA donde involucraban a sus hombres de seguridad con el CJNG y mejor bromeó; cínico, dijo que nos dedicáramos a cosas serias, que eso era un chiste inventado por los adversarios de la 4T. Era intocable, podía darse el lujo de hacerle al chistoso.
Bola y cadena
PERO PARECE QUE YA NO LO ES. Su papel en el Senado, pese a haber logrado gestiones para sacar adelante la reforma judicial —por ejemplo, convencer a los Yunes a votar a favor—, ha sido muy cuestionable, blanco de críticas y cuestionamientos de la oposición y enredado en pleitos con el anterior líder de la cámara alta, Ricardo Monreal, balconeado por su polémica relación con la también senadora por Chihuahua, Andrea Chávez Treviño…
Sentido contrario
LA CAÍDA DE ADÁN AUGUSTO, sea cual fuera su futuro inmediato tendrá repercusiones en la política sinaloense. El gobernador Rubén Rocha, por ejemplo, es muy cercano al senador, de hecho, fue al que más apoyó en las precampañas de las corcholatas y eso lo sabe la presidenta. En esas condiciones ya no tendrá con qué apoyar candidaturas ajenas como la de su amiga de Chihuahua ni la de Enrique Inzunza si es que el favor le estaban pidiendo. Malo para ese proyecto porque el otro apoyo que han estado buscando es el del hijo del expresidente, un tal Andy, pero este es otro que anda bocabajeado.
Humo negro
ESTA SEMANA SE CUMPLE UN AÑO del secuestro de Ismael Zambada García y del asesinato de Héctor Melesio Cuen Ojeda, hechos ocurridos en el mismo lugar, todo indica. Pero después de doce meses, la información más confiable de cómo sucedieron los hechos es la que ha brindado el capo en una carta días después. En el caso de Cuen, no hay responsables del crimen ni del montaje que se armó para ocultar la verdad con la participación de ministerios públicos, funcionarios de la Fiscalía, peritos, policías… Un verdadero batidillo de complicidades.
Artículo publicado el 20 de julio de 2025 en la edición 1173 del semanario Ríodoce.






