El rector Jesús Madueña Molina asegura que la Universidad no tiene recursos suficientes para pagar la prima vacacional a los empleados
La Universidad Autónoma de Sinaloa volvió una vez más a gestionar recursos para enfrentar un nuevo embate financiero. El rector Jesús Madueña Molina anunció el pasado jueves, ante el Consejo Universitario, que se encontraba en la Ciudad de México consiguiendo recursos para completar el pago de las primas vacacionales debido a la insuficiencia presupuestaria de la institución.
Mencionó que solo se pagaría la prestación laboral al 40 por ciento de los trabajadores activos y se tenía asegurado el pago de la segunda quincena de julio. “Es solo eso para lo que alcanza el recurso que tenemos en la universidad”, dijo.
Dicha situación ya era anunciada por Madueña Molina desde la sesión del 27 de junio, cuando declaró que la UAS debía pagar 250 millones de pesos de primas vacacionales y alrededor de 530 millones de pesos de nómina del mes de julio. Por esa razón, ya se tenían pláticas con el gobernador Rubén Rocha Moya y el secretario de Administración y Finanzas del estado, Joaquín Landeros Güicho, para obtener un apoyo económico extraordinario que cubriera esas responsabilidades, porque no podían permitir una deuda más.
Elizabeth Castillo Cabrera, secretaria de Administración y Finanzas de la UAS, explicó que la situación financiera que enfrenta la institución y que se refleja en la imposibilidad del pago del 100 por ciento de las primas vacacionales, derivó, en parte, de los compromisos económicos adquiridos en diciembre de 2024.
Ese mes, la UAS obtuvo un préstamo de 480 millones de pesos con el gobierno del estado para cubrir las dos quincenas del mes de diciembre y aguinaldos; además, tuvo que postergar el pago de aportaciones federales y del Seguro Social, que sumaron un adeudo de 331 millones de pesos. El acumulado, 811 millones de pesos, se ha pagado con subsidios autorizados para el ejercicio fiscal 2025, pero ya no se dispone de ese recurso, dijo la secretaria.
“Dicha cantidad ha venido haciendo crisis durante este año del 2025 y se ha encrudecido en julio, mes en el que se tiene que pagar, además de las dos quincenas y salario, lo correspondiente a las primas vacacionales. Por lo anteriormente expuesto y en el pleno de esta sesión de consejo, anunció que en este momento la universidad no cuenta con suficiencia presupuestaria que le permita cumplir con el pago del 100 por ciento de la prestación”, señaló Castillo Cabrera.
Por su parte, Madueña Molina informó que, además del pago incompleto de las primas vacacionales, se dejaría pendiente el pago del Seguro Social e Infonavit, que ascienden a 147 millones de pesos. Para cumplir en su totalidad con dichas obligaciones se requieren 312 millones de pesos, señaló.
El rector mencionó, además, que la UAS enfrenta un déficit financiero de mil 233 millones de pesos, de acuerdo a un diagnóstico de 2024 que fue remitido a la SEP en marzo y que solo contemplaba temas contractuales. “Aquí es muy importante, yo lo he venido repitiendo, que la situación es complicada y que tenemos que revisar nuestra situación interna contractualmente; lo he platicado con los compañeros del sindicato”.
Problema de largo aliento
Apenas iniciado el 2025, la UAS ya estaba gestionando recursos con el gobierno estatal y federal para poder cumplir con la primera quincena del año. El Convenio de Apoyo Financiero, del cual dependían, no llegaría a tiempo para cubrir la nómina y se necesitaba el apoyo de las autoridades para cumplirlo.
Madueña Molina anunció que, debido a la deuda adquirida en diciembre de 2024, la universidad comenzaba el año con 480 millones menos.
“Iniciamos enero sin nada, cero pesos; estamos esperando que llegue, y esta semana prácticamente es eso: esperando que llegue el Convenio para que sea firmado por la autoridad estatal, la universidad y enviado a la federación, que es la única manera de que puedan empezar a fluir los recursos del presupuesto de 2025. En tanto eso no se dé, no hay dinero que podamos disponer”, declaró el rector a Radio UAS.
El rector explicó que cada diciembre se tienen problemas financieros, no porque se administren mal los recursos, sino porque en el pago de compromisos laborales se lleva el presupuesto. Se tiene un déficit en gran parte por el pago de la jubilación dinámica, en donde se destina una tercera parte del subsidio. Madueña Molina se ha referido a la cuestión de la jubilación dinámica en diversas ocasiones, con el argumento de que quita la mayor parte del presupuesto de la institución y es necesario hacer algo al respecto para darle viabilidad financiera a la UAS.
A inicios del 2024, la historia se repitió. La universidad anunció que no tenía recursos para pagar la primera quincena del año y exhortó a sus trabajadores a ejercer responsablemente el recurso del personal, unidades académicas y administrativas. El gobierno del estado informó que entregaría 90 millones de pesos para que los trabajadores tuvieran el pago de la primera quincena y ofreció aportar 200 millones de pesos más —que debía aportar la federación— en caso de que todavía no se tuvieran para el 14 de enero.
Un mes antes, en diciembre de 2023, el gobierno del estado autorizó el depósito de 400 millones de pesos luego de que la UAS solicitó recursos extraordinarios para el pago de aguinaldos. La mitad de dicho recurso sería entregada por la federación, pero, en razón de que el dinero tardaría en llegar, se decidió que fueran aportados por el estado y después reintegrados.
Artículo publicado el 20 de julio de 2025 en la edición 1173 del semanario Ríodoce







