El libro de la autora contiene 13 relatos en los que explora las emociones y la identidad
La literatura que propone Agustina Valenzuela tiene una larga data. Se formó en talleres literarios, corrigió en colectivo sus textos y ahora es una narradora con voz propia.
Desde hace más de 20 años, se enfocó en escribir cuentos, novelas y rondar en la poesía. Recientemente publicó: Mujeres que visten sombras, integrado por 13 relatos.
En ellos cuenta historias que nacen tanto de vivencias personales como de la imaginación, en las que los personajes enfrentan dilemas internos, conflictos emocionales y situaciones que revelan las sombras y luces que habitan en cada uno.
Los relatos, explicó que reflejan un cuidado en la construcción de personajes y en la lógica interna de las historias, buscando siempre mantener la coherencia y la intensidad emocional.
“La creación del libro empieza hace 10 años, cuando me di cuenta que se estuvieron acumulando muchos cuentos y los estuve trabajando en los talleres que tomé con Élmer Mendoza. Tiempo después les añadí un poema como epígrafe, en otro taller que tomé con Ernestina Yépiz”, recordó.
“Muchos de los relatos parten de experiencias cotidianas, como el miedo a volar en avión, la fragilidad de la vida o la percepción de la muerte, pero los abordan desde perspectivas que permiten al lector cuestionar y explorar sus propias emociones y miedos”.
La memoria y el paso del tiempo
En este libro, la autora también trabaja temas como la memoria y el paso del tiempo, mostrando cómo estos influyen en la identidad y en las decisiones de los personajes.
“Ciertamente, los textos exploran los misterios de la vida, el sufrimiento provocado por la soledad y los sueños, y conducen al lector por senderos donde la locura y la muerte se asoman como desenlaces posibles”, detalló Valenzuela.
“Debo decir que no todas las historias me pasaron a mí pero sí de manera cercana, porque lo que les afecta a los otros también me afecta”.
La también autora de La musa y sus caprichos, comentó que contrario a lo que sucede, el título fue puesto al final y en él se hace referencia a las mujeres, porque en su mayoría son las protagonistas de estas historias.
Durante la presentación, realizada en el Jardín Botánico, la autora añadió que cada libro es un reto, aunque escribir para ella es un ejercicio serio que le permite dar voz a los personajes que, primero se imagina y que después de mucho trabajo, encuentra.
Artículo publicado el 08 de junio de 2025 en la edición 1167 del semanario Ríodoce.

TRECE RELATOS. Dilemas internos, conflictos emocionales y situaciones que revelan sombras y luces.






