Exigen jubilaciones dignas y que se abrogue la reforma a la ley del ISSSTE
Profesores disidentes al charrismo sindical de cuatro estados del noroeste del país se sumaron al pretendido paro nacional en la educación para exigirle al gobierno federal que revoque las leyes que acabaron con el derecho a la jubilación y pulverizaron las prestaciones laborales.
En la asamblea del octavo Encuentro Regional de la Coordinación Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizada en Los Mochis, los profesores de Baja California, Baja California Norte, Sonora y Sinaloa se sumaron a las propuestas de sus pares de Oaxaca y Ciudad de México para el paro nacional que se definirá en días por venir.
Yenny Aracely Pérez Martínez, secretaria general de la sección 22 de la CNTE con sede en Oaxaca, informó que el paro busca la abrogación de la reforma a la ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) que eliminó el derecho a la jubilación digna, incrementó los años de servicios, y benefició a 10 empresas con el manejo discrecional del fondo de retiro de 6.5 millones de trabajadores de la educación principalmente, y pulverizó las prestaciones sociales.
“La lucha para la eliminación de la reforma, no es sólo de los profesores disidentes del charrismo, sino de todos los trabajadores del estado y que cotizan prestaciones en el ISSSTE.
“Hace 20 años, las políticas neoliberales permitieron modificar las leyes a placer sin que se atendieran a las disidencias, hoy, que está un gobierno que ofertó políticamente tumbar todo lo neoliberal, no hay resultados porque las leyes siguen vigentes. En realidad, el gobierno de la 4T es más neoliberal que los neoliberales, ofreció cambiar pero fue un engaño, una manipulación de las personas para que les dieran el voto y después traicionaron el compromiso”, dijo.
La líder magisterial manifestó que los profesores proponen que el poder legislativo apruebe que el ISSSTE calcule las pensiones en Salarios Mínimos Generales para el retiro digno de los trabajadores, retomar la edad de jubilación con 28 años de servicio para las mujeres y 30 años para los hombres, y la cancelación de las Afores que manejan las aportaciones de los maestros sin dar ningún incentivo a cambio.
Pedro Hernández, de la sección 9 de la CNTE, aseguró que las reformas neoliberales de Enrique Peña Nieto aún se mantienen vigentes, pese a que serían combatidas por los “transformadores” actuales, que resultaron peores que los anteriores, pues aquellas aún están vigentes afectando a más de 3.5 millones de trabajadores afiliados al ISSSTE.
“Ellos dicen que no hay dinero que soporte las reformas, pero sí está: las deudas de los estados con el ISSSTE superan los 90 mil millones de pesos y deben ser pagadas; además, está el dinero de 6.5 millones de burócratas federales que manejan 10 empresas de afores”.
“Cuando los trabajadores actuales se retiren, tendrán pensiones mínimas y no tendrán una vejez de calidad. No estamos pidiendo nada irreal, solo nuestro derecho a una jubilación digna, no como la de los políticos, que es millonaria por unos cuantos años de servicios, nosotros solo queremos lo justo, que ya se tenía, pero que se canceló”.
La profesora Mercedes Flores Félix, representante de la dirección política de Sonora, secundó que, durante dos décadas de lucha, pocas cosas se han conseguido anular, pero va en aumento el rompimiento de maestros contra un sindicato charro que está montado en los gobiernos federal y de los estados para beneficio de su dirigencia y trastorno de las bases.
“La traición de la 4T a las ofertas políticas provocó el despertar del magisterio. El ataque a la docencia democrática del gobierno a través de medios alquilados va en aumento, pero no nos van a detener porque la lucha es justa y honesta en contra de las políticas neoliberales de la 4T que seguirán afectando a los jóvenes trabajadores”.
Además, agregó, hay una política distractora para empoderar a la presidenta Claudia Sheinbaum, como fue la cancelación de la reforma a la ley de educación, que ya se había conseguido desde antes, pero que ahora se vetó.
“Un decreto es menor a una ley, y permite que la amenaza persista”, advirtió.
Marco Antonio Pacheco Pérez, representante de Baja California, arengó que esa traición del gobierno a sus principios morales fuerza la movilización en contra del charrismo sindical y el Estado que ha favorecido la pérdida del 56 por ciento de los ingresos de los jubilados.
La base sindical de la CNTE aprobó un paro nacional que exija la abrogación de la reforma a la ley del ISSSTE del 2007.
Artículo publicado el 13 de abril de 2025 en la edición 1159 del semanario Ríodoce.







