El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es un diagnóstico que generalmente se detecta en la infancia, aunque puede manifestarse también en la adolescencia e incluso en la adultez. Según el paidopsiquiatra Francisco de la Peña, los síntomas principales incluyen dificultad para mantener la atención, control de impulsos y manejo de la hiperactividad. Aunque muchos niños pueden mostrar estas características, el problema se vuelve preocupante cuando los síntomas son crónicos y afectan su funcionalidad. “Siempre debemos pensar en el diagnóstico oportuno”, enfatiza el especialista.
Diagnóstico y tratamiento
El Dr. De la Peña señala que el diagnóstico debe basarse en una evaluación clínica detallada con múltiples informantes para asegurar precisión y ofrecer un tratamiento adecuado. En su experiencia, el abordaje del TDAH debe ser multisistémico y multimodal. “Un psiquiatra, por sí solo, rara vez puede abordar todas las variables de atención necesarias para sus pacientes”, explica.
El tratamiento farmacológico es un pilar fundamental, siendo el metilfenidato el medicamento de primera línea. Sobre este fármaco, el experto destaca que “Tiene un muy buen perfil de seguridad y sus efectos colaterales, como la disminución del apetito, son pasajeros”, indica.
Importancia del equipo multidisciplinario
El especialista resalta que muchos niños con TDAH presentan otros trastornos psiquiátricos o del aprendizaje, lo que hace esencial el apoyo de un equipo multidisciplinario. “Si un niño requiere apoyo psicopedagógico, es fundamental contar con un especialista en esta área”, subraya.
La evolución de trastorno se da con mayor frecuencia en la edad escolar, aunque también se presenta en la adolescencia. En esta etapa, los síntomas frecuentes son inatención, impulsividad e hiperactividad, y se estima que entre el 50 por ciento y el 60 por ciento de los adolescentes experimentan una disminución de los síntomas hacia el final de esta etapa.
Crianza positiva y hábitos saludables
Además del tratamiento médico, el Dr. De la Peña enfatiza la importancia de una crianza positiva y un entorno familiar adecuado. “Es necesario dar una orientación psicoeducativa para una crianza positiva y, si fuera necesario, una intervención específica para educación a padres”, afirma. Advierte que prácticas como gritos o pellizcos pueden afectar la crianza positiva y el control emocional de los padres.
Los niños con TDAH suelen tener problemas para conciliar el sueño, por lo que recomienda establecer rutinas adecuadas, una alimentación balanceada y actividad física regular. “Se aconseja evitar alimentos procesados, dulces y chocolates, especialmente en horario vespertino”, recomienda.
Practicar deportes como la natación, artes marciales y el tai chi, fomentan la disciplina y el autocontrol.
El TDAH es un trastorno complejo que requiere un enfoque integral para garantizar una mejor calidad de vida a quienes lo padecen. Como concluye el Dr. De la Peña, “un diagnóstico preciso, un tratamiento adecuado y un entorno de apoyo son clave para el éxito en la vida de estos pacientes”.







