Este 20 y 21 de noviembre la Cámara de Diputados finalmente aprobó la extinción de siete Organismos Constitucionales Autónomos (OCAs), (INAI, IFT, COFECE, CNH, CRE, CONEVAL y MEJOREDU). No obstante, hubo una significativa reconsideración, tanto el IFT como la COFECE pasarán a un nuevo organismo que regule la competencia, atendiendo así a la preocupación económica más importante al día de hoy: el T-MEC.
Si bien, varios son los temas que han generado riesgos para terminar el T-MEC, o sacar a México, el más inmediato se relaciona con las reformas institucionales, en especial la de la competencia económica, por lo que al final, la fracción parlamentaria de Morena, presentó esta propuesta alternativa atendiendo las demandas de los socios comerciales y a fin de no violar las cláusulas establecidas.
A pesar de ello, es probable que aún los jaloneos continúen, pues la independencia del poder judicial deberá garantizarse toda vez que las reformas vayan tomando su forma en la operatividad. Esta parte es muy significativa, ya que las empresas extranjeras buscan no solamente que haya regulación de la competencia a través de un organismo que señale prácticas monopólicas o problemas en el funcionamiento de los mercados, sino que también buscan que exista un poder judicial que las defienda toda vez que se emita una resolución que obligue a un privado a disminuir su participación en el mercado, como en el caso de GRUMA, o bien, que obligue a que una empresa pública no tenga ventajas monopólicas, como en el caso del fallo en contra de la CFE.
Así, Morena, mostró al final una ligera concesión, por la importancia de la inversión extranjera que en pocas palabras significa:
⦁ Exportaciones, con generación de reservas internacionales, que le dan estabilidad a la moneda pues, aunque hay ligeros movimientos, éstos no son como hace 40 años.
⦁ Generación de empleos formales, mismos que son mejor pagados que en las empresas nacionales, lo que se mostró en la última publicación de mi análisis en este mismo semanario.
⦁ Inversión en capital fijo, lo que expande la posibilidad de producción de bienes y servicios. Vital en un momento en el que los analistas ven a un México que no logra crecer su oferta productiva, solo su gasto. De hecho, para 2024 la inversión en capital (Formación Bruta de Capital Fijo) representó una cifra histórica de 34.3 por ciento del PIB.
⦁ Impuestos, más allá del discurso político, las empresas extranjeras también pagan impuestos y debido a que su crecimiento es mucho más dinámico que el nacional, representan una gran oportunidad de financiar el gasto público.
Así, la decisión es acertada, con base en la necesidad de seguir en el T-MEC, (o el miedo de su término), aunque no implica que las empresas extranjeras sigan con sus planes como venían planteados hace un año.
La realidad es que, ante la posibilidad de fricciones económicas, una economía mexicana en recesión, un presupuesto con limitado gasto en infraestructura y con variables macroeconómicas deterioradas; las empresas que buscan el mercado norteamericano aún esperarán la “Gran Barata” que les pueda ofrecer Trump para quedarse en Estados Unidos.
Artículo publicado el 24 de noviembre de 2024 en la edición 1139 del semanario Ríodoce.







