Obra de Rodolfo Becerra, simbólico monumento de Mazatlán
Une a las avenidas Paseo Claussen y Del Mar en su intersección con la Calzada Gutiérrez Nájera. Es un importante punto de referencia por su estratégica ubicación, de un atractivo turístico cuya intensidad quizá valoraron en su verdadera dimensión sus constructores. Símbolo fielmente representativo de la pesca y del puerto.
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La Alegoría Marina, llamada por el pueblo Monumento al Pescador y bautizada por el vulgo como “Monumento de los Monos Bichis”, tiene una historia poco conocida.
Su autor, el pintor y escultor Rodolfo Becerra Gómez Coronado, nació en Mazatlán el 5 de julio de 1916 (murió en 1972). Sus padres fueron José Becerra Gómez Segovia y Refugio Coronado; sus hermanos José el Loco Becerra y la prestigiada maestra Margarita Becerra Gómez.
Rodolfo pintaba desde su primera juventud, y le gustaba la escultura. Comenzó como aficionado. Andando entre boxeadores, le hizo una estatua a Joe Conde. Estuvo como cadete en la escuela Náutica, pero hubo de dejar sus estudios luego que Margarita le consiguió una beca y se fue a la Ciudad de México a la Academia San Carlos y ahí empezó su historia, trabajando para escultores de fama, muchos de quienes fueron sus maestros, hasta que se vino a Culiacán y de ahí a Mazatlán a crear la Alegoría Marina.
En 1954, la XL Legislatura, en la cual figuraban Leopoldo Sánchez Celis y Antonio Toledo Corro, acordó deponer como gobernador al licenciado Enrique Pérez Arce, originario de El Rosario, quien fue sustituido por el doctor Rigoberto Aguilar Pico, amigo y compadre del entonces secretario de gobernación, licenciado Ángel Carvajal, padre este último de Gustavo Carvajal, quien fuera presidente del PRI.
El Senado lo nombró gobernador interino y fue durante su mandato de cuatro años (1953-1956) cuando no solo se realizó la alegoría mencionada, sino que se dio el arranque para la urbanización de las que ahora son las más importantes ciudades de Sinaloa, a pesar de que no había una legislación adecuada.
Tuvo el gobernador interino la idea de hacer un monumento a la pesca y encomendó el proyecto a Rodolfo Becerra. El doctor Héctor González Guevara, entonces diputado local por la XLI Legislatura, fiscalizó cuidadosamente la obra. Semanalmente recibía el presupuesto para la construcción y estaba él personalmente al cuidado de los detalles y ornamentos. En 1957, el general Gabriel Leyva Velázquez fue electo gobernador del estado y el doctor González Guevara, presidente municipal de Mazatlán (1957-1959).
El monumento fue felizmente terminado: refleja a la pesca como alimento, al hombre como pescador, a la mujer como compañera del hombre de mar, a la pesca como deporte (hay un pez marlin y el trozo de una ballena) y simboliza a Mazatlán como puerto de abrigo en la construcción del faro, un faro real y en funciones que giraba para orientar a los marineros; la fuente repelía inquietas aguas.
Se concluyó sin respetar el proyecto original porque en su base se contemplaba la instalación de un restaurant, el cual no se hizo porque el sube y baja de las mareas no hubiera permitido su funcionamiento.
Fue inaugurado el 20 de noviembre de 1958 por el entonces gobernador del Estado, general Gabriel Leyva Velázquez; era presidente municipal de Mazatlán el citado doctor Héctor González Guevara.
El poeta Carlos McGregor Giacinti compuso especialmente para la Alegoría Marina una cuarteta de versos que se grabó en una placa, la cual se instaló en el piso, junto a la obra:
Profundidad donde el sustento anida,
Más inmenso es el mar por su belleza
¡Por inmenso es el faro de la vida!
¡Por profundo el trabajo y la grandeza!
La placa “se perdió” en una remodelación que hicieron al monumento, luego se reinstaló en otra remodelación en 2016 durante el gobierno municipal de Ernesto Felton.
Mazatlán ha crecido, se desarrolla inconteniblemente. Otros sitios atraen los enfoques fotográficos, pero el monumento a los “monos bichis” sigue siendo hasta la fecha un importante punto de referencia y uno de los monumentos más retratados por los turistas que visitan a Mazatlán.
(Para saber más sobre el escultor Rodolfo Becerra, lea Efemérides Sinaloenses, de Luis Antonio García Sepúlveda, página 394).
Artículo publicado el 14 de julio de 2024 en la edición 1120 del semanario Ríodoce.







