Su madre, amigos, compañeros y maestros lo buscan en Culiacán
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Josefina Carrillo se levantó la madrugada del pasado 22 de mayo y se dirigió a la recámara de su hijo Javier Maximiliano Carrillo Grajeda, pero no lo encontró. “Cuando yo vi la cama en la que no estaba él, sentí ese hueco, sentí esa sensación tan fuerte”, dijo.
Maximiliano tiene 18 años, es estudiante de la preparatoria Central de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), y desapareció entre las colonias 4 de Marzo y Horizontes, en Culiacán.
Su ficha de búsqueda lo describe de complexión delgada; 1.68 metros de altura; tez blanca; de cabello corto, ondulado y color castaño oscuro. El día de su desaparición vestía una camiseta de cuello redondo color morada con el logo de los Lakers y unos pantalones rasgados azul fuerte.
Su madre le añadió otros atributos: “Mi hijo tiene carisma, es una persona que saluda a todo mundo, es una persona sociable”.
Javier tocaba la guitarra, y acudía a la casa de un amigo llamado Miguel a ensayar en una banda que había integrado con otros colegas.
La colonia donde vive Javier Maximiliano, la 4 de Marzo, y la de su amigo Miguel, la Horizontes, solo la divide una calle; por esa razón solamente le bastaba caminar unas cuantas cuadras para llegar a su destino.
La noche del martes 21 de mayo, Javier Maximiliano salió de su casa y se dirigió hacia la de Miguel; antes de partir, su mamá le advirtió que pusiera a cargar su celular para tener comunicación con él.
Poco después de las 20:40 horas, Javier salió de la casa de su amigo rumbo a una tienda sobre la avenida Lola Beltrán. Luego regresó a la reunión en el parque. Quienes estuvieron presentes, comentaron que Javier se dirigió a un supermercado; aquel fue el último momento en que se supo de él.
Josefina se levantó a las 3:00 de la madrugada del 22 de mayo y, al no escuchar el ventilador ni el aire acondicionado en la recámara de su hijo, se encontró que no regresó esa noche.
Después de percatarse de su ausencia, llamó a Miguel, quien le comentó que Javier había dejado el celular en su casa, pero no había regresado. Su madre acudió a barandilla y llamó a sus compañeros, amigos y hasta al Servicio Médico Forense para saber si conocían de su paradero, la respuesta de todos fue negativa.
Marchan a Palacio de Gobierno
El 29 de mayo del 2024, familiares, amigos, profesores e incluso la directora de la prepa Central, Marisol Mendoza, acudieron a una misa para pedir la aparición con vida de Maximiliano en la catedral de Culiacán y a partir de ahí hicieron una marcha hacia palacio de gobierno.
A su arribo a la sede ejecutiva, la madre de Maximiliano exigió al gobernador Rubén Rocha, que intervenga para que aparezca su hijo con vida.
“Ayúdeme señor gobernador, usted es el que puede, el que sabe cómo, así como ayudó a sacar a 66 personas en marzo de donde estaban. Este es uno, quizá saque más de los que pueda”.

Mencionó que su hijo tenía problemas para caminar y levantar cosas pesadas, ya que había tenido una operación de cervicales. Su ficha de búsqueda agrega como señas particulares que tiene una cicatriz en el cuello por cirugía de cervicales, además de una cicatriz en la cadera para el implante.
La Fiscalía
Desde la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa, A.C (CDDHS), Josefina Carrillo, quien fue vocal de los trabajadores de Salud que exigen una recodificación, señaló la demora de la Fiscalía General del Estado en la investigación y el intento de culpar a Miguel, el amigo de su hijo, en la desaparición.
Mencionó que acudió con una vecina para que le permitiera ver la cámara de seguridad de su casa, y ahí corroboró el trayecto que hizo el joven esa noche y desprender las insinuaciones que se hacían en contra de su amigo.
Dijo que, a 10 días de su desaparición, los investigadores no han acudido a revisar todas las cámaras de seguridad de los vecinos, ni han revisado el celular de Javier, ya que alegan se necesitan la aprobación de su hijo.
“Ahí hay dos fallas centrales: uno, no han abierto todos los videos, porque le dijeron a ella que no había disponible un técnico para que lo hiciera, eso dijeron…el caso es que no lo habían hecho hasta antier; el otro asunto es lo del regente del teléfono, dijeron que estaban esperando la autorización de un juez federal para poder abrirlo”, comentó Óscar Loza, activista y director la CDDHS.
Josefina señala que, si las protestas que lideró son la causa de la desaparición de su hijo, las abandona para que aparezca.
Artículo publicado el 02 de junio de 2024 en la edición 1114 del semanario Ríodoce.






