Desplazan a síndico de San Blas y se apropian de su trabajo

SÍNDICO JESÚS URIARTE. La reacción del alcalde.

El alcalde de El Fuerte, Gildardo Leyva Ortega, continuó con su política de confrontación hacia los síndicos que le ganaron plebiscito a sus recomendados, y arremetió cortándoles toda clase de suministro, despidiendo personal y imponiendo aviadores, pero sobre todo, en la víspera de Semana Santa 2023, apropiándose del trabajo que estos realizaron en la limpieza de sitios de descanso popular.

El hostigamiento oficial no cesa, pero tampoco para el ímpetu y respaldo popular hacia Jesús Uriarte Ramírez, y la rechifla hacia el alcalde, Leyva Ortega.

El último altercado ocurrió el viernes 31 de marzo, en la Bocatoma de San Blas, cuando una brigada de Servicios Públicos Municipales llegó con un dompe, una retroexcavadora y fotógrafos para simular una labor de reacondicionamiento, la limpieza del lugar y el retiro de escombros.

El caso estalló porque justo en el fondo de la alameda se encontraba el propio síndico juntando la basura, y cuatro personas más que laboraron durante 12 días a costillas de los bolsillos del síndico, también quedaron dos camiones de material base que se debería de extender en agujeros del camino. El material pétreo lo adquirió el síndico a razón de 4 mil pesos el viaje.

Cuando descubrieron a los trabajadores de servicios públicos, los encararon y les reclamaron la felonía y simulación por realizar.

Hubo palabras fuertes, reclamos airados, pero la situación no pasó a mayores.

Para fortuna de los grupos, el camión se averió, y no hubo fotografía para presumir el trabajo ajeno.

Pasado el trago amargo, Uriarte Ramírez denunció que el hostigamiento e irrespeto hacia su investidura inició desde el mismo momento en que ganó la sindicatura a Guillermo Rentería Vega, el protegido del Gildardo Leyva, que en consolación, lo nombro director de Servicios Públicos Municipales, iniciándose el retroceso en la sindicatura en servicios como recolección de basura, alumbrado público, vigilancia, mantenimiento de caminos y calles, mercados, y en todos los servicios que la comuna debe prestar a los ciudadanos.

Y no sólo eso, por ínfulas del alcalde, el personal de la sindicatura como secretarias y ayudantes generales, fueron despedidos sin liquidación, y en lugar de los trabajadores fueron designados “aviadores”.

De entre estos figuran Ernesto Alfredo Medina con un sueldo quincenal de 4 mil 200 pesos es el encargado de surtir de combustible a los camiones, en una flotilla inexistente; Juan Manuel Rentería Román, hijo del Guillermo quien gana 2 mil 872 pesos quincenales como promotor deportivo sin dar ninguna instrucción.

Dos semanas atrás, el síndico desembolsó de su pensión como maestro para limpiar la hojarasca, retirar troncos y sacar la basura que particulares depositan cotidianamente.

La bocatoma se trata de un represo artificial construido sobre el río Fuerte a manera de obra de control de avenidas de aguas broncas para ser encausadas hacia los canales principales que abastecen la red de irrigación del valle del Fuerte.

El sitio es frecuentado por las familias de las sindicaturas de San Blas, Charay, Mochicahui y Jahuara, pero también por visitantes de Los Mochis y de El Fuerte.

“La administración de Gildardo Leyva Ortega es fallida, porque su revanchismo político provoca desatención a los problemas de los ciudadanos. Él, en lugar de resolver los problemas, los acrecienta. Es evidente que es un alcalde inútil; es evidente que su política es inservible, que llegó al cargo para servirse y despreciar al pueblo que lo eligió, que su gabinete, más que ayudar a las personas llegaron para trastornar a las comunidades”.

A unas horas de la Semana Mayor, la plana mayor de funcionarios municipales exceptuando al alcalde, se apersonó con el síndico, ofreciendo “coordinación”.

La comisión que llegó este lunes la encabezó, Édgar Adair Espinoza Robles, secretario del Ayuntamiento de El Fuerte, Karen Manzanares, directora de Desarrollo y Planeación, Brian Gilberto Román Gastélum, tesorero, y José Jesús Germán Vea, colector de la sindicatura.

Sin embargo, el regidor independiente Jairo Leyva, comentó en Facebook que lo que ocurre en San Blas, pasa en Mochicahui y en todas las sindicaturas en donde el alcalde perdió el plebiscito.

Incluso, el propio edil ha sido objeto de una campaña de satanización enderezada por el municipio. La más reciente fue durante la limpieza del sitio conocido como La Galera, en donde la población de el Fuerte se reúne para pasar los días de asueto de Semana Santa.

Leyva y un grupo de amigos tienen años limpiando el sitio, pero después de hacerlo, arribaron las brigadas municipales para presumir una limpieza ya hecha.

Artículo publicado el 09 de abril de 2023 en la edición 1054 del semanario Ríodoce.

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email
  • 00
  • Dias de Impunidad
RÍODOCE EDICIÓN 1106
GALERÍA
Más de 120 mil personas, entre locales y de diversas partes de la República se concentraron en el gran malecón de Mazatlán para presenciar el Eclipse Total de Sol.
COLUMNAS
OPINIÓN
El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.