En Sinaloa, 15 municipios endeudados y con insuficiencia financiera en 2020: ASE

LUIS GUILLERMO BENÍTEZ. Mazatlán no tiene fondos.

En el Informe Individual de la Revisión y Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2020, la Auditoría Superior del Estado (ASE) exhibió a municipios endeudados y sin capacidad para afrontar sus pasivos, que privilegiaron la adjudicación de obras, entregaron sobresueldos, desviaron recursos para fines distintos a los etiquetados, realizaron pagos de volúmenes de obra injustificados, en exceso y no ejecutados y mostraron un inadecuado manejo de las finanzas, entre otras irregularidades.

Ante las anomalías, la ASE emitió para los 18 municipios 925 observaciones y 1 mil 139 recomendaciones y acciones promovidas por un monto de 142 millones 246 mil 891 pesos.

Culiacán, la capital del estado, es el municipio que registró el mayor monto de observaciones por un total de 40.5 millones, seguido de Mazatlán con 34 millones, Guasave con 23.2 millones, Mocorito con 11.8 millones y Rosario con 5.2 millones.

15 municipios presentan pasivos sin fuente de pago

En el informe, la ASE encontró que 15 de los 18 municipios presentaron al cierre de 2020 pasivos sin fuente de pago, es decir que las deudas adquiridas por los municipios son mayores que los recursos disponibles para pagarlas, por lo que se emitieron observaciones.

En seis municipios: Culiacán, Mazatlán, Escuinapa, Navolato, Choix, y Angostura, los pasivos sin fuente de pago en el concepto de Activo Circulante No Etiquetado se incrementaron entre 23 y 746 por ciento entre 2019 y 2020.

En Mazatlán, municipio gobernado por el morenista, Luis Guillermo Benítez Torres, se registró el mayor incremento en dicho concepto, ya que al 31 de diciembre de 2019 el monto de pasivos sin fuente de pago ascendía a 19 millones, y al cierre de 2020 superó los 160 millones, lo que representa un incremento de 746 por ciento.

La ASE detalló que en el municipio porteño los pasivos a corto plazo registrados en la clasificación circulante en 2020 sumaron 307 millones, pero el municipio solo contaba con una disponibilidad financiera para pagarlos por el orden de los 134 millones. Es decir que la Comuna mazatleca carecía de recursos para pagar más de 160 millones, catalogados como pasivos sin fuente de pago.

En los pasivos a corto plazo se incluyen servicios personales, pago a proveedores, pago a contratistas por obras públicas, retenciones y contribuciones, documentos por pagar y el porcentaje que corresponde a la deuda pública interna.

“Al verificar el análisis de los pasivos y su fuente de pago existentes al 31 de diciembre de 2020, se observa que el Municipio de Mazatlán, no cuenta con liquidez suficiente para hacer frente a los pasivos registrados, existiendo insuficiencia financiera en el Activo Circulante No Etiquetado…; además, se constató que la insuficiencia financiera No etiquetada refleja un incremento por importe de 141 millones 975 mil pesos con respecto a la insuficiencia financiera de recurso No Etiquetado reflejado al 31 de diciembre de 2019, por lo que es necesario que implementen medidas para la reducción de sus pasivos a corto plazo”, determinó.

En Culiacán los pasivos sin fuente de pago en 2020 sumaron 506 millones y significaron un incremento de 60 por ciento en comparación con 2019.

La ASE contabilizó en total en la capital del estado, cuyo Alcalde por un segundo periodo es Jesús Estrada Ferreiro, pasivos por 649.7 millones, pero solo se contaba con 101.8 millones de pesos para afrontarlos.

CULIACÁN. Otro municipio sin recursos.


En Escuinapa se registraron incrementos en pasivos sin etiquetar y etiquetados; estos últimos son los que tienen un destino específico. En el caso de los pasivos también llamados activos circulantes de libre uso sumaron 36.5 millones en 2020, lo que representa un aumento de 23 por ciento con respecto al año previo. Mientras que por el concepto de activos etiquetados, estos ascendieron a 579 mil pesos; en 2019 no se registraron pasivos en este rubro.

La Auditoría señala que en Escuinapa los pasivos a corto plazo en 2020 sumaron 59.4 millones, pero la Comuna solo contaba con 7.7 millones de pesos para pagarlos. Y en el caso de los pasivos etiquetados, ascendieron a 15 millones y se contaba con una disponibilidad financiera de 14.5 millones.

El municipio de Navolato presentó un panorama similar. Al cierre de 2020 registró pasivos a corto plazo por 33.4 millones, es decir un aumento de 38.39 por ciento en comparación con 2019.

En Choix los pasivos sin fuente de pago no etiquetados sumaron ese año 8.7 millones y los etiquetados 1.5, lo que significó aumentos por el orden de los 110.5 y 14.68 por ciento, respectivamente.

La Auditoría Superior del Estado también constató que en Angostura los pasivos sin fuente de pago sumaron 36.7 millones, representando un aumento de 45.60 por ciento y los etiquetados ascendieron a 4.2 millones, mientras que en 2019 no se registraron estos últimos.

Municipios privilegiaron la adjudicación directa de contratos

Mientras al cierre de 2020, la mayoría de los municipios tenían dificultades financieras, durante el transcurso del año no buscaron “las mejores condiciones de precio, calidad y oportunidad” al asignar los contratos de obra. La Auditoría Superior del Estado determinó que los municipios del estado optaron por adjudicar directamente entre el 52 y el 97 por ciento de los contratos, lo que no aseguró el aumento de “la eficiencia del gasto”.

El municipio que mayormente adjudicó obras de forma directa fue Angostura, con el 97.47 por ciento de los 158 contratos, y sólo licitó el 2.53 por ciento.

Las 154 obras ejecutadas por adjudicación directa, la Comuna de Angostura se las otorgó a 25 contratistas, y dos de ellos: Lizbeth Armenta Montoya y Guadalupe Rodríguez Ureta, se llevaron el 42.19 por ciento de las mismas.

El Fuerte otorgó el 98.15 de las obras mediante adjudicación directa e invitación a cuando menos tres personas; En Choix, Navolato, Mazatlán y Concordia el porcentaje en los mismos esquemas de contratación fue del 100 por ciento. Ahí ninguna obra se licitó públicamente.

En Culiacán se encontró que se adjudicó de forma directa el 92.27 por ciento de la obra pública, el 4.64 por ciento se otorgó por invitación a cuando menos tres personas y sólo el 3.09 por ciento se licitó.

Las 179 obras adjudicadas directamente por el Ayuntamiento de Culiacán se asignaron a 54 contratistas, que representan el 32.34 por ciento del total de los inscritos en el padrón. Siendo las empresas García Electroconstrucciones, S.A. de C.V. y Saúl Velázquez Michel, los más favorecidos con el 22.29 por ciento de las obras.

En el procedimiento de invitación a cuando menos tres personas, se otorgaron nueve contratos a ocho contratistas, mientras que mediante licitación pública se asignaron seis contratos a igual número de contratistas.

En Ahome se adjudicó directamente el 52 por ciento de los contratos a 21 contratistas, siendo las personas morales Francisco Javier Rodríguez Cota y Arturo Tadeo Montoya Liera, quienes se llevaron el 25 por ciento de las obras.

Por invitación a cuando menos tres personas se otorgó el 47 por ciento de los contratos a 47 de los 100 contratistas del padrón, y sólo el 1 por ciento de las obras se licitaron públicamente.

En el resto de los municipios, los porcentajes de contratos que se otorgaron mediante adjudicación directa e invitación a cuando menos tres personas oscilaron entre el 89 y 99 por ciento.

La ASE consideró que lo anterior no ha sido “equitativo en la distribución y otorgamiento de contratos respecto al Padrón de Contratistas, privilegiando el procedimiento de adjudicación directa, para la contratación de la obra pública… , lo que no asegura… las mejores condiciones de precio, calidad y oportunidad para aumentar la eficiencia en el gasto efectuado”.

Y promovió para cada uno de los 18 municipios recomendaciones para que se realicen “las acciones necesarias, a efecto de que se implementen los mecanismos correspondientes tendentes a que exista equidad en la distribución en el otorgamiento de contratos por adjudicación directa entre los registrados en su Padrón de Contratistas; asimismo, por regla general adjudicar las obras públicas por licitación pública y en caso de haber excepciones, la opción de adjudicación se funde y motive, según las circunstancias que concurran en cada caso, en criterios de economía, eficacia, eficiencia, imparcialidad y honradez que aseguren las mejores condiciones para el Municipio”.

En el Informe de la Auditoría de la Cuenta Pública 2020 de los municipios, la ASE también señaló que en un gran número de las obras adjudicadas de forma directa o por invitación a tres personas, no se justificaban dichos procedimientos y debieron licitarse públicamente.

Artículo publicado el 06 de marzo de 2022 en la edición 997 del semanario Ríodoce.

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