abril 23, 2021 7:15 AM

Tres casos graves de violencia intrafamiliar sacuden Ahome

LOS MOCHIS. Tragedias familiares.

Ella quedó tendida boca abajo en el piso de su recámara, y él dando la cara al techo, semiacostado en su cama. Ambos perecieron por heridas de bala. Así terminaron su vida marital, luego de no poder reconciliar sus diferencias de pareja.

Esas últimas horas de los años en que procrearon hijos se vivieron con violencia extrema en esas paredes de la colonia Alfonso G. Calderón, al poniente de la ciudad de Los Mochis.

Es un barrio popular, de los de antaño. Allí todos se conocen, y todos saben la vida del vecino.

La de ellos no fue la excepción en el barrio de las calles Veracruz y Guasave.

Erika Janeth “M” de 39 años y Juan José “L”, de 37. Ella originaria de la ciudad y él de la colonia La Piedrera, Guasave.

Ese día discutieron. Pelearon. En la tarde, disparos se escucharon en la casa. Los vecinos, alarmados por los balazos llamaron a los cuerpos de auxilio. La policía llegó, los paramédicos también. Ella estaba en el piso inerme, y él agonizaba. En el lugar, una pistola negra calibre .9 milímetros era el arma. Camino a una clínica cercana, él murió. Así acabaron sus vidas, ambos a manos de él.

No era la primera ocasión que un caso de violencia intrafamiliar termina en extremo.

El 20 de enero, a espaldas del fraccionamiento urbi Villas del Rey, al surponiente de la ciudad, el cadáver de un hombre con el torso desnudo y tendido al sol amaneció sobre un montículo de basura.

Había sido asesinado con una arma blanca.

Poco tiempo después, los deudos lo reclamaron. Resultó ser Jesús Antonio “K”, de 42 años de edad y vecino de la calle Próspero Balderrama y Octaviano Serrano, en el fraccionamiento Valle Cañaveral.

Con la identificación, comenzaron las investigaciones.

Él, según las pesquisas era un hombre violento con la mujer. Ese día de su muerte, discutió, peleó y la agredió a ella.

Alguien se enteró de las palizas y decidió intervenir. Mató a Jesús Antonio “K”.

El homicida escapó, y aunque la policía lo ha buscado, no ha sido localizado.

El 27 de diciembre del 2020, en la colonia Los Virreyes, al norponiente de Los Mochis, Carolina “Q” y Gregorio “N”, murieron en su casa que estaba habilitada como abarrote.

Por no haber testigos del caso, nadie sabe lo que ocurrió ni cuándo.

La familia reportó a la policía que el matrimonio tenía problemas maritales y que estaba en descomposición.

Por la escena, los policías supusieron que él le disparó a ella y después se quitó la vida.

En esa tragedia terminó otra pareja de la ciudad.

En marzo, una casa fue incendiada hasta los cimientos en el fraccionamiento Prado Bonito.

Nadie resultó herido en la conflagración pero la casa quedó inservible.

Testigos dijeron a la policía que antes de observarse las llamas, un hombre, la pareja de la inquilina había salido corriendo.

Cuando ella llegó, narró a los agentes que su pareja le había prometido que quemaría la casa si lo abandonaba. Él termino incendiando la vivienda. Ella aún vive. La policía no tiene reportes que el matrimonio se hubiese disuelto.

Por disposición gubernamental, el municipio de Ahome creo la Unidad de Equidad de Género el 28 de noviembre del 2020. La componen mujeres policía y hombres joviales.

En cuatro meses, ellos han atendido 74 casos de violencia intrafamiliar en la zona urbana, con saldo de 74 hombres capturados y siete incidentes en la zona rural con igual número de aprehendidos.

Diciembre ha sido el mes con más casos de violencia intrafamiliar con 39 registros, de los cuales 9 han terminado con lesiones para algún miembro de la familia; le continúa febrero con 34 incidentes y tres asuntos con heridas, y enero con 22 expedientes abiertos y 5 golpes. Hasta el 17 de marzo, 10 casos han sido atendidos por esa unidad.

En la zona rural, al menos, no hay caso reportado que hubiese terminado con lesiones para la mujer o el hombre.

Juan Francisco Rodríguez Ponce, director general de la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito del Municipio de Ahome, informó que en los casos graves de violencia familiar no tenían solicitud de protección a víctimas, por lo que supuso que no había denuncia interpuesta.

De haber existido querella, la unidad de equidad de género y las patrullas del sector habían estado al pendiente de las mujeres y evitar que el caso hubiese cobrado un saldo extremo.

“Es doloroso no evitar un desenlace tan grave, porque hay niños que quedan en la orfandad, familias que quizá nunca compongan sus tejidos internos y en las que el patrón de violencia pudiera repetirse.

Para el veterano jefe policial, la unidad de género ha sido un éxito porque ha logrado evitar más derramamientos de sangre, pero los casos se han multiplicado, como muestra de que la policía los atiende.

Dijo que hay el compromiso institucional de actualizar y profesionalizar a la Unidad de Género para ofrecer un mejor trato en los casos de violencia intrafamiliar, dado que las tragedias que enlutan y descomponen familias podrían sucederse con mayor frecuencia.

Artículo publicado el 21 de marzo de 2021 en la edición 947 del semanario Ríodoce.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
RÍODOCE EDICIÓN 951
18 de abril del 2021
GALERÍA
Estallan protestas en EU por muerte de afroamericano
COLUMNAS
OPINIÓN
El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos