febrero 27, 2020 12:22 pm

García Luna y una lección para Sinaloa

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Negociar con el poder ha sido una de las gracias de los capos de Sinaloa desde hace 50 años, por lo menos. Antes de don Lalo (Eduardo Fernández) no sé, pero de este personaje hay una joya de historia. El 16 de junio de 1976, un grupo de elementos de la temible Dirección Federal de Seguridad emboscaría a una célula de la Liga Comunista 23 de Septiembre y para ello un comandante con el que el capo tenía familiaridad, le pidió carros prestados para usarlos en la operación. En la emboscada murió el legendario Enrique Guillermo Pérez Mora, el Tenebras, un valiente joven guerrillero oriundo de Jalisco que, antes de morir, ya herido, se abalanzó sobre el comandante Max Toledo y lo mató.

La profundización y crecimiento del narcotráfico en el país no hubiera sido posible sin el apoyo cómplice de los gobiernos de todos los niveles. Muchos funcionarios, políticos, jefes policiacos, militares… se enriquecieron a costa del crecimiento de las organizaciones criminales hasta tener el gran monstruo que ahora nos amenaza a todos.

La diferencia de aquellos acuerdos y los que se hacen ahora, es que antes no se discutía el poder y la preeminencia del Estado sobre los narcos. Pero esta ecuación se invirtió desde hace algunos lustros, poco después de que Vicente Fox llegó a la presidencia.

Antes los narcos corrompían a los jefes policiacos, ahora ellos los ponen; antes los narcos financiaban campañas electorales, ahora ellos eligen candidatos a regidores, alcaldes, diputados y hasta gobernadores; antes los narcos solo se dedicaban a traficar estupefacientes y ahora controlan la obra pública, las tesorerías de los ayuntamientos, los programas sociales… En realidad, ellos son los que gobiernan en muchos sentidos y niveles, ellos son, en mayor o menor grado, el Estado. Y esto no ocurre solo en Sinaloa, sino en casi todo el país. Por eso los asesinatos de políticos se han multiplicado.

Con la aprehensión de Genaro García Luna y las acusaciones que tiene en una corte federal de Brooklyn, toma cuerpo judicial —que pena que sea allá y no en México— algo que se ha dicho hasta la saciedad en los medios: que la Policía Federal a su mando durante el sexenio de Felipe Calderón, actuó como uno de los brazos armados del Cártel de Sinaloa contra sus enemigos.

Pero dejemos a García Luna y veamos lo que ocurrió en Sinaloa durante el sexenio de Mario López Valdez, Malova. En su declaración contra Joaquín Guzmán, Vicente Zambada dijo que su padre, el Mayo, era amigo de Jesús Antonio Aguilar Íñiguez, Chuytoño y que él lo había puesto al frente de la policía Ministerial.

¿Qué ocurrió en la administración de Malova? que se diseñó un plan para acabar con la organización de los Beltrán Leyva y eso trajo consigo una guerra en la que decenas de policías murieron ante la furia de las fuerzas de Isidro Meza Flores, el Chapo Isidro.

Entonces, así como debe reclamarse a García Luna por haberse beneficiado de una guerra sacrificando a sus agentes, así mismo alguien debe reclamar a Mario López Valdez, a Gerardo Vargas Landeros —encargado de las políticas de seguridad del gobierno estatal— y al propio Chuytoño, por el asesinato de policías estatales por lo menos en dos emboscadas —una en marzo de 2011 donde mueren siete agentes estatales y la otra en julio del mismo año, donde mueren 12.

Fue una estrategia homicida la que aplicaron Malova y su “gabinete” de seguridad contra la violencia y así lo titulamos en la portada de julio, cuando asesinaron a los 12 policías sobre la carretera internacional México 15, en el entronque con la 19. A ellos ya no les hicieron homenaje. En marzo, cuando mataron a los siete agentes por la misma carretera pero llegando a Guasave, durante el homenaje en la Fiscalía estatal el gobernador fue increpado por los familiares y le gritaron que ninguna estrategia iba a funcionar porque sus policías estaban infiltradas por los narcotraficantes.

En realidad fue poco lo que le dijeron. Malova mismo era un infiltrado de su propio gobierno. Y junto con él Gerardo Vargas. La sociedad le había dado el voto generosamente y la traicionó. Desde la campaña hizo alianzas con Ismael Zambada García y al final muchos inocentes, entre ellos muchos policías inocentes y sus familias, pagaron esa traición.

Bola y cadena
PERO NINGUNO SE ACONGOJA: Gerardo Vargas anda en precampaña, como si nada debiera, y ¿saben quién es su brazo derecho?: Chuytoño. Seguido vienen a Culiacán. “Yo no me escondo”, “no debo nada”, ha dicho el ex jefe policiaco. No sabemos si la hace de secretario particular de Gerardo o de jefe de escoltas… o quiera ser candidato. Pero no se le despega ni en su casa.

Sentido contrario
LO QUE NOS ESTÁ OCURRIENDO con nuestras mujeres, nuestras jóvenes, no solo es inaudito, sino inaceptable. Cuando se supone debiera bajar el índice de agresiones contra ellas porque ha aumentado la denuncia y la protesta pública, éstas se multiplican con casos dolorosos e infames. Son urgentes medidas para prevenir estas agresiones y una de ellas es el castigo ejemplar contra quienes las cometen. Para ello hace falta una autoridad que lo haga, pero desgraciadamente esto es lo que no se ve por ningún lado.

Humo negro
TERMINA 2019, UN AÑO HISTÓRICO por la razón de que es el primer año de un gobierno con horizontes de izquierda aunque forzado a asumir políticas neoliberales para evitar catástrofes económicas. Ya se irán acomodando las calabazas. Lo cierto es que se mantiene la esperanza de un “cambio verdadero” como se ofreció. Hay muchos negativos que se han señalado: la falta de transparencia, cierta propensión a decisiones autoritarias, la obsesión de controlarlo todo, funcionarios de gran cola y negro historial como Manuel Bartlett… La seguridad, sin duda, es el gran coco de la 4T. Tendrán que revisar el tema. Por lo pronto, nos vemos aquí el año entrante. Felices fiestas.

Columna publicada el 22 de diciembre de 2019 en la edición 882 del semanario Ríodoce.

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One Response

  1. las verdades no pecan, pero incomodan; Gerardo Vargas Landeros sigue esperanzado en ser senador o gobernador y solo asociándose con el partido de Gordillo Calderón (otra lacra) es como puede ser tomado en cuenta. estos personajes no tienenllenadera, siempre buscan continuar enriqueciendose a costilla del dinero del pueblo

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RÍODOCE EDICIÓN 891
23 de febrero del 2020
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