Desaparece el colectivo de rastreadoras ‘Una Luz de Esperanza’… en medio de la oscuridad

rastreadoras

Nacida en octubre de 2017 como colectivo “Una Luz de Esperanza”, con el objetivo de buscar con pico y pala en praderas, senderos y montañas del sur del estado, a sus desaparecidos, dio por terminado el ciclo.

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Ante la indiferencia burocrática de las autoridades municipales, estatales y federales, el colectivo casi había parafraseado aquel lema de Amnistía Internacional: “Es mejor encender una luz que maldecir la oscuridad”.

Esperaban que con la llegada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), las esperanzas se renovarían mediante la “Solidaridad Republicana”.

La semana antepasada, los grupos de rastreadoras del sur de Sinaloa, hurgaron hasta en el “corazón de las tinieblas” y en las fosas clandestinas de Miravalle y Palmillas encontraron 29 cadáveres en las resecas praderas.

Las rastreadoras de “Una Luz de Esperanza” hablaron a la presidencia municipal de Mazatlán para que les facilitara una retroexcavadora; las autoridades respondieron que nada más tenían una máquina en reparación, pero en cuanto quedara arreglada se las enviarían directamente a Palmillas.

 

‘Ciclo terminado’

Entrevistada por Ríodoce, Miriam Báez Murillo, una de las fundadoras de dicho colectivo asegura que el motivo principal fue la falta de consenso entre sus integrantes, mismo desacuerdo que se agudizó en Palmillas.

“El grupo de rastreadoras Una Luz de Esperanza, desaparece desde el día de hoy, por la cuestión de que no hubo disciplina, no hubo orden, no se obedecían los protocolos de seguridad, entonces derivados de muchos conflictos, decidimos mejor dar por terminada la Asociación”, dijo.

—¿Ustedes van a hacerlo oficial después de consultar a los integrantes?

—No, la decisión la tomamos cuatro y hasta ahí, somos las que estamos en el acta constitutiva. Entonces de nosotros ya no hay vuelta de hoja. Si alguien más se quiere colgar ‘el yo continúo’ ya sería cuestión de ellos, pero no como “Luz de Esperanza”. Nosotros nos deslindamos oficialmente de cualquier acción tomada por cualquier persona a nombre del colectivo.

ÚLTIMOS RESTOS. Encontrados por el colectivo.

Informó que el colectivo se integró aproximadamente el 8 de octubre de 2017, y que desde entonces lograron recuperar cerca de 24 cuerpos.

—¿El balance que usted hace es positivo?

—El balance es positivo y los objetivos se cumplieron. Desgraciadamente pues ya no se llegó a un acuerdo general, a ningún consenso dentro de la organización y damos por terminado el ciclo. Este aviso lo hacemos para que no se utilice el nombre de la organización por algunas personas que quieran aprovecharse de la situación y por eso decimos que a partir de hoy nosotros ya no somos el colectivo una Luz de Esperanza.

—¿Las autoridades locales ya saben de su decisión?

—Ya. El Ministerio Público de la Agencia de Desapariciones Forzadas ya lo sabe y se lo vamos a comunicar al licenciado Agripino Flores para que se lo notifique al Vicefiscal. Todas las autoridades ya están informadas.

—Como víctimas van a continuar dando seguimiento a los casos de sus familiares…

—Como familiares no vamos a dejar de darle seguimiento. Y pues vamos a esperar el tiempo y en que Dios nos ponga en nuestras manos el recuperar a nuestros hijos. Pero buscarlos de esa manera ya no va a ser posible.

 

Máquina descompuesta

Enero de 2019 había estado relativamente relajado para las rastreadoras, pero no febrero y marzo que con sus frentes fríos acudían peligrosos.

El viernes 8 de marzo habían transcurrido casi tres días de que el grupo de rastreadoras “Una Luz de Esperanza” encontró fosas clandestinas en Palmillas, cuando hombres armados habrían tirado balazos a los peritos que hacían su trabajo en el lugar de los hechos, al filo de las 22:00 horas.

Fuentes extraoficiales informaron que hasta las inmediaciones de las fosas clandestinas halladas en la zona de Palmillas llegó una camioneta negra con hombres armados, instrumentó un plantón y les habrían tirado balazos.

Las rastreadoras preguntaron a las autoridades sobre ese incidente de fuego y con el habitual hermetismo respondieron que los peritos no habían dicho nada.

Hasta el cierre de esta edición, mientras la máquina retroexcavadora estaba lista para arreglar las calles de la colonia Universo, entre otras, la “solidaridad republicana” sigue desarreglada, porque la máquina para excavar el tepetate nunca llegó y una “Luz de Esperanza” desapareció en medio de “oscuridad”.

Artículo publicado el 17 de marzo de 2019 en la edición 842 del semanario Ríodoce.

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One Response

  1. solo un pendejo no entiende que aqui estan metidas las manos y los dineros de el narcotrafico y al parecer no solo lograron comprar a las distintas dependencias para que no investigaran absolutamente nada dicha corrupcion tambien llego a las rastreadoras,ya que peores cosas les han pasado y siempre seguian adelante buscando desaparecidos,no si mi abuelo jamas se equivocava,PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO,por que la verdad aqui se ve claro que no es por miedo que le pararon a la busquedad.

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