Contratistas del estadio de los Tomateros reclaman a Malova 110 millones de pesos pendientes

 

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Contratistas que participaron en la edificación del nuevo estadio de béisbol del equipo Tomateros de Culiacán, demandaron el pago por 110 millones de pesos que se les adeuda, ya que a más de un año de concluidas las obras, estas empresas acusan problemas financieros por la falta de dinero.

En contraparte, la versión oficial señala que el contrato con la empresa Viguetas y Bovedillas SA de CV está pagado en su totalidad. El problema, según acusa la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del Gobierno de Sinaloa, está siendo sometido a revisión.

Obras Públicas argumenta que, debido a que en noviembre de 2013 el Colectivo para la Defensa del Patrimonio Público interpuso un amparo contra la concesión del estadio hacia el Club Tomateros, ésta se vio detenida y en diciembre de 2013 un juez ordenó suspender la demolición del estadio. A partir de ahí, la obra contratada con Viguetas y Bovedillas SA de CV se pausaría hasta un año y medio; en octubre de 2015, cuando finalmente se logró inaugurar el estadio, habría generado un sobrepago.

Pero la versión de los contratistas es que el gobernador Mario López Valdez les hizo la promesa de que su trabajo quedaría pagado en diciembre de 2015, ya que el recurso para la obra se agotó en agosto.

Árbol que nace torcido

De acuerdo con el contrato de obra pública CONT-SDUOP-LP-EB-I03-2013, público en el portal de Compranet Federal, a la empresa Viguetas y Bovedillas SA de CV se le contrató por un monto de 291 millones 788 mil 410 pesos para la construcción del estadio de beisbol de Culiacán, con un recurso que se obtuvo de los programas federales Inversión Pública 2013 y Programa 20 de Fomento y Promoción al Deporte y la Cultura.

En el contrato se establece que los trabajos iniciarían el 29 de julio de 2013 y concluirían el 21 de agosto de 2014. Pero no fue así, la obra se estiró hasta inicios de octubre de 2015, debido al amparo ciudadano que ocasionó un paro en los trabajos, y con ello, según José Luis Sevilla Suárez, un costo extra.

Sevilla Suárez, secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del Gobierno de Sinaloa, se remonta a esas fechas y asegura que el contrato está pagado en su totalidad pero no así el monto que se originó durante el tiempo que la obra se detuvo. Reconoce que existe un compromiso de pagar por la obra suspendida pero no reconoce que se trata de más de 100 millones de pesos, sino una cantidad menor a la mitad.

“Es cierto que la problemática que generaron quienes demandaron le generó un gasto extra al constructor, eso sí está documentado pero los números que ellos presentan no son. No son 100 millones de pesos, eso sí se lo puedo asegurar”, explicó Sevilla Suárez.

Y agregó: “Lo que resta de aquí en adelante son las negociaciones que se hagan entre los que van a participar en el pago y el dueño de la obra. La obra la contrató el gobierno de Sinaloa, gobierno federal y el club Tomateros.

—¿Entonces, la deuda sería de Tomateros?

—Eso es lo que se está determinado ahorita, qué es de cada quien, es lo que se está discutiendo. Gobierno del estado puede apoyar con una parte nada más, la otra parte definitivamente que tendrá que ser la empresa porque desafortunadamente con la pérdida de don Juan Manuel Ley, que fue quien estuvo al frente de esa obra, pues él tenía claramente las cosas que se pidieron de más o de menos”.

Esta versión fue negada por Juan Francisco Nieto, uno de los constructores que tomaron parte de la obra, al señalar que ellos no tienen ningún contrato con el Club Tomateros de Culiacán.

“No, no tenemos ningún contrato con Ley, el contrato que tenemos es con el Gobierno del Estado. El que debe es el Gobierno del estado”, dijo.

Juan Francisco Nieto negó también que sea la pausa de las obras por la demolición del inmueble lo que genera el adeudo.

“Están enterados, no es eso, no es eso (la pausa en las obras por la demolición del viejo estadio), todo está perfectamente documentado y entregado a la Secretaría de Obras Públicas. Lo que pasa es que la secretaría (de obras públicas) se ha hecho, vamos a decir guaje en decir sí, esta es la cantidad que sí firmo”, añadió.

Los contratistas

El 9 de noviembre, mediante una rueda de prensa, contratistas de la obra señalaron que han estado desde hace un año en negociaciones con el gobierno estatal para cubrir este adeudo, y al no recibir respuesta, desde el viernes 11 se manifiestan en las afueras del estadio, sobre el bulevar Constitución.

Raúl Castilla, otro de los empresarios afectados, señaló que de las 66 empresas afectadas son más de la mitad las que se encuentran con severos problemas económicos a raíz de la falta del pago finiquito por las obras del nuevo estadio.

“Dos meses antes de que iniciara la temporada pasara se acabaron los recursos, nos pidieron que diéramos nuestro esfuerzo, que aportáramos nuestro trabajo aunque no hubiera recursos y nosotros apostamos con la promesa de que en diciembre se nos iba a pagar, a muchos de nuestros trabajadores les hemos seguido pagando, no hemos incurrido en ninguna falta de pagos o impuestos ni nada, pero el endeudamiento con bancos y todo esto está muy latente”, explicó.

Mientras tanto, los empresarios mantienen la versión de que no reciben el pago finiquito y que este es por 110 millones de pesos. Raúl Castilla señaló que mantienen comunicación con la autoridad estatal, y que el pago que solicitan es lo justo.

“Es muy justo lo que estamos pidiendo, no estamos pidiendo que nos regalen el dinero sino que nos paguen nuestro justo trabajo”.

Y mientras tanto, la obra, según palabras del mismo Mario López Valdez, es una de las más representativas de su sexenio, no sólo por la inversión, sino porque se trata de una obra detonadora y de gran calidad.

 

Dejará Obras Públicas deuda de 300 mdp a proveedores

 

 

Tan sólo en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas se terminará el sexenio con una deuda de casi 300 millones de pesos con proveedores, admitió el titular de esta dependencia, José Luis Sevilla Suárez.

En la recta final de la administración de Mario López Valdez, el funcionario admitió que su Secretaría dejará a varios proveedores con cuentas por cobrar que son imposibles de pagar antes del 31 de diciembre.

“La deuda que dejemos es porque no hay dinero pero pues eso no es vergüenza”, dijo en entrevista Sevilla Suárez.

Sin especificar cada una de las deudas, Sevilla Suárez dijo de manera escueta que aún se deben los edificios del nuevo Sistema de Justicia Penal, e indicó que la deuda con los proveedores del nuevo estadio de béisbol también quedaría pendiente, entre otras obras que no quiso detallar.

—¿Es una deuda alta?

—Sí, es alta, vamos a dejar deudas a constructores de varias obras. Son cerca de 300 millones de pesos.

A la par de la declaración de Sevilla Suárez, a través de diversos spots televisivos y radiofónicos, el gobierno de Sinaloa comenzó una campaña de publicidad en la que se destaca una “inversión histórica” de 40 mil millones de pesos en obra pública durante el sexenio.

 

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4 Responses

  1. ¿A superblock no le deben?

    Toda la obra pública del gobierno actual, lleva productos “superblock”; para quienes no lo sepan es la empresa de la familia Sevilla Suarez Peredo.

    ¿Cómo es posible ello? muy sencillo, la Secretaria de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, que dirige el Ing. José Luis Sevilla (Pepón), elabora y supervisa los proyectos ejecutivos de toda la obra pública estatal y municipal y es ahí donde inserta en las especificaciones, las características de sus productos, así los constructores saben de quien se trata y con el anticipo les aseguran la compra, ya que de lo contrario no fluyen los pagos. Sí, eso es una vulgar y cínica extorsión, además de la comisión por adelantado que sus esbirros siempre solicitaban. En el gobierno del cambio, donde no habría nuevos ricos al final del sexenio. Cumplieron porque se enriquecieron desde el principio.

    Respecto al estadio hay un personaje que siempre salió en las fotos, pero que ahora nadie menciona, se trata nada más ni nada menos que del Arq. Jacobo Sevilla Suarez, es hermano del Pepón Sevilla. Es también consejero de CODESIN desde donde también opera. Jacobo Sevilla, palomeo a quienes se les quedaría a deber ya que en todo momento estuvo coordinado con VIBOSA que solo es su prestanombres. Ahora se esconde tal cual lo hizo con los condóminos defraudados en Isla Cortes. Ese es su modus operandi, el tráfico de influencias y beneficiarse de la obra pública. Hoy cientos de familias que dependen de las empresas a las que se les adeuda su justo pago, están en vilo y todo por la ambición y corrupción de los Sevilla (José Luis y Jacobo).

    Por donde se mire el estadio y gran parte de la obra pública de Sinaloa llevan productos superblock, los cuales de manera arbitraria y tramposa son obligados desde los proyectos ejecutivos.

    La obra del estadio se triangulo con el Ayuntamiento de Culiacán que en ese momento estaba dirigido por el hoy diputado Aarón Rivas, para disfrazar el nepotismo, de los Sevilla. Nada es gratis se dice que Aarón, cobró el favor con la venta de cervezas en el estadio.

    Es un tema que insulta e indigna y que debe investigarse a fondo por parte del nuevo gobierno que encabezará Quirino Ordaz.

  2. Monumento a la corrupción de MALOVA.

    Sería muy bueno que mostraran el cheque o los cheques de las aportaciones del Chino Ley, como parte de su compromiso con la obra. La realidad es que nunca hubo tal pago, no tienen como soportar el expediente del ingreso del dinero, porque MALOVA, le regalo al Chino la obra del estadio. Como si el dinero de los sinaloense fuera de él. ¿No pensó en su séptimo año?

    El Chino, vendió el nombre del estadio a Bancomer y se embolso más de docientos millones de pesos.

    Y siempre fiel a las malas mañas….¡Prefirió morirse que pagar! pero… no se llevó nada. ¡Su afición al beis y al no pago es un autentico batazo directo y carrera completa a la capital de mismo metistófeles!

    Sus herederos desconocen la deuda pero cobran los beneficios. ¡A lo chino!

    ¿Que ganó Sinaloa? ¿Que ganamos los Culichis? si incrementaron el costo del boleto.

    El estadio es un monumento a la corrupción de MALOVA.

  3. El malecón de altata es un catalogo de súper block, la obra costó más de 135 millones de pesos.

    El proyecto lo hizo Jacobo Sevilla, y fue pagado CODESIN. De donde curiosamente es consejero impuesto por el chino Ley.

    ¿No es tráfico de influencias?

    SEDUyOP-Superblock y CODESIN. La danza y tranza de los millones.

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