El coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional, Fabián Vázquez Romaña, informó durante la conferencia matutina de este jueves que las proyecciones climáticas indican la formación inminente de un fenómeno de El Niño muy fuerte. Este evento, caracterizado por el calentamiento de las aguas en la región del Pacífico Ecuatorial, presenta actualmente una temperatura en la superficie del mar de 29.2 °C, situándose cerca de los valores históricos registrados en 2015.
El funcionario explicó que existe una probabilidad de entre el 63 y el 100 por ciento de que este fenómeno se consolide en los próximos meses, alcanzando su fase de mayor intensidad hacia diciembre.
Este ciclo climático tendrá una duración prolongada que abarcará diversas estaciones, incluyendo la temporada de lluvias, el invierno y la primavera del año 2027, lo que requerirá un monitoreo constante debido a sus efectos en el patrón atmosférico global.
En cuanto a los impactos en México, se prevé un aumento en la actividad ciclónica en el Océano Pacífico, con un pronóstico de entre 18 y 21 ciclones tropicales para la presente temporada. Por el contrario, se anticipa una disminución en la formación de ciclones en el Atlántico.
Las autoridades aclararon que, aunque la frecuencia de formación en el Pacífico es superior al promedio, el impacto directo en territorio nacional dependerá de las trayectorias que sigan estos fenómenos.
Respecto a las precipitaciones, el modelo conceptual para el verano indica condiciones relativamente más secas en el centro y sureste del país, con niveles de lluvia por debajo del promedio. Durante el periodo invernal, se estima un incremento de humedad en la frontera norte del país debido a una mayor frecuencia de frentes fríos y tormentas invernales, lo cual favorecerá la caída de agua en regiones desde Baja California hasta Chihuahua.
Finalmente, el coordinador del Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la dinámica de este fenómeno podría derivar en una primavera de 2027 con temperaturas más elevadas, lo que incrementaría la presencia de ondas de calor y el riesgo de incendios forestales.
El organismo continuará vigilando la evolución de las temperaturas del mar y las variables atmosféricas para actualizar los pronósticos mensuales sobre la distribución de las lluvias a nivel nacional.







