La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció sobre los recientes citatorios emitidos por la Fiscalía General de la República (FGR) a diversos servidores públicos de alto nivel, entre ellos la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y figuras políticas de Sinaloa, incluyendo al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
La mandataria subrayó que estos llamados deben entenderse como parte del procedimiento técnico de las investigaciones y no como una acusación formal o imputación contra los implicados.
Respecto a la situación en Sinaloa, explicó que la Fiscalía actúa como consecuencia de la solicitud de detención urgente con fines de extradición formulada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra diez personas.
A raíz de este requerimiento internacional, la FGR ha citado a comparecer a diversos actores políticos sinaloenses en calidad de testigos, buscando agotar las líneas de investigación pertinentes.
Al referirse al caso de Chihuahua, la Presidenta recordó que la FGR mantiene una indagatoria abierta tras el fallecimiento de dos personas durante un operativo relacionado con una visita a un laboratorio, hechos en los que agentes de la fiscalía estatal han sido requeridos para declarar, proceso que ahora incluye a la titular del Ejecutivo local.
Sheinbaum insistió en que estas entrevistas forman parte de los procedimientos regulares de la autoridad investigadora y destacó la importancia de distinguir entre un llamado a declarar y una imputación legal.







