No hay enfermedad barata, el costo mayor consiste en la perdida de la salud, después, el costo de los medicamentos. Los análogos de GLP-1 (agonistas del receptor GLP-1) son medicamentos altamente efectivos para la diabetes tipo 2 y la obesidad, imitando la hormona GLP-1, regulando la glucosa, aumentando la saciedad y promoviendo la pérdida de peso.
Semaglutida (Ozempic/Wegovy), Liraglutida (Saxenda/Victoza), Dulaglutida (Trulicity) y Tirzepatida (Dual), son los medicamentos que se hicieron famosos en años recientes. Su costo varía entre 3 mil y 5 mil pesos mensuales. La buena noticia para muchos obesos y diabéticos es la expiración de patentes y la introducción de versiones genéricas, esto significa que laboratorios de países como India, ya están produciendo la sal genérica con un ahorro de más del 50 por ciento en el tratamiento, no es lo mismo pagar 3 mil pesos mensuales que pagar mil o mil 200 pesos por mes de tratamiento.
La verdad es que la industria farmacéutica —mató dos pájaros con la misma piedra—, logró sintetizar una molécula con doble efecto, por un lado, regula y controla los niveles de azúcar en sangre, y, por otra parte, interviene en los mecanismos para el control de peso.
No es novedad decir o hablar sobre la mejor forma de bajar de peso: dejar de comer. Dejar de comer es un aspecto teórico idéntico a decir que la forma de compra de un vehículo o una casa es con dinero, o decir que el mejor equipo es el que gana. Dejar de comer es la síntesis de una fisiología normal, sin embargo, la persona obesa generalmente es diabética y la diabética también se hace acompañar de la obesidad, es una mancuerna frecuente, para estas personas, lo mejor después de dejar de comer, es el uso de medicamentos con doble propósito, regular los niveles de glucosa, aumentar la saciedad, y bajar de peso.
Tener una economía limitada ya no será pretexto, el uso de estos medicamentos, más todas las alternativas conocidas como hacer ejercicio, promover una dieta hiperproteica, controlar el estrés, bajar los niveles de cortisol, promover la salud mental, y alejarse de la vida sedentaria, son factores potenciadores de los medicamentos.
Tema importantísimo es conocer las reacciones secundarias de cualquier medicamento, reacciones adversas o complicaciones posibles, aunque todas las personas conocen la recomendación clásica de “consulte a su médico”, muchos aún siguen siendo omisos a esa recomendación, pagando consecuencias eventualmente catastróficas como la muerte. No todos los medicamentos están indicados para todas las personas, aunque tengan el mismo diagnóstico, los tratamientos farmacológicos deben ser un traje a la medida. Una cosa es una oferta y otra cosa es una necesidad, no todo lo que se oferta se necesita.
En la dualidad obesidad-diabetes, ambas condiciones son prioritarias, encontrar un tratamiento simultáneo, es una ganga. También hay que recordar la premisa, a veces “lo barato sale caro”. Consulte a su médico.
Artículo publicado el 28 de marzo de 2026 en la edición 98 del suplemento Gula.






