La Fiscalía General de la República (FGR) reestructurará su organigrama con la creación de nuevas fiscalías. Estas unidades darán seguimiento a recomendaciones y quejas en materia de derechos humanos, así como a la atención de personas, pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, de acuerdo a La Jornada.
Uno de las principales objetivos de la creación de estas fiscalías es la reactivación de las investigaciones de delitos sociales y políticos ocurridos entre 1965 y 1990.
Lo anterior fue dado a conocer en el Diario oficial de la Federación (DOF), y la reforma al estatuto orgánico forma parte de la transformación que vive la FGR bajo el mandato de Ernestina Godoy, quien este viernes presentará su Plan Estratégico de Procuración de Justicia 2026-2029.
En la publicación del DOF se informa que la Fiscalía Especial en Investigación de Delitos Sociales y Políticos del Pasado (Feidspp) tendrá como facultades participar en la investigación y, en su caso, persecución de las averiguaciones previas, carpetas de investigación y procesos penales relacionados con delitos del pasado.
La Feidspp podrá “conducir las investigaciones bajo estándares de debida diligencia reforzada, análisis de contexto y búsqueda de la verdad; coordinar acciones de documentación histórica y sistematización de información relevante para el esclarecimiento de los hechos.
En cuanto a la Fiscalía Especial para Personas, Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, su personal podrá participar en la investigación y persecución de aquellos hechos que la ley señale como delitos del orden federal no considerados como delincuencia organizada o electorales, en las que estén involucradas personas de este grupo.







