Israel y Líbano reanudarán este martes en Washington conversaciones directas por primera vez en tres décadas, en un intento impulsado por Estados Unidos para contener la escalada del conflicto en la región, de acuerdo con La Jornada.
Israel afirmó que busca avanzar hacia la paz y la normalización con el Estado libanés, aunque advirtió que el principal obstáculo es Hezbollah, que se opone al diálogo y exige su cancelación.
Según las autoridades libanesas, los ataques israelíes han matado a más de 2 mil personas y dejado al menos un millón de desplazados. El gobierno israelí descartó discutir cualquier alto el fuego con el movimiento proiraní, a quien exige su desarme.
Washington señaló que “la pelota está en el campo de Irán” para poner fin a la guerra en Medio Oriente, después de que Estados Unidos iniciara un bloqueo naval de los puertos iraníes en el estrecho de Ormuz, que Teherán ya había cerrado de facto.
La reunión será mediada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, con la participación de embajadores de ambos países, en un contexto de alta tensión por los enfrentamientos fronterizos.
Pese a la expectativa internacional, las posibilidades de avances concretos son limitadas ante el rechazo del grupo chiita y la falta de acuerdos previos para un alto el fuego.






