A un mes de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la interrupción del tránsito de fertilizantes y combustibles por el estrecho de Ormuz está elevando los precios de los alimentos y la energía, lo que podría impulsar la inflación global y frenar el crecimiento, de acuerdo con La Jornada.
El organismo señaló que los países de bajos ingresos son los más vulnerables, ya que destinan hasta el 36 por ciento de su consumo familiar a alimentos. Además, la escasez de fertilizantes amenaza los rendimientos agrícolas en el hemisferio norte durante la temporada de siembra.
El FMI precisó que el cierre parcial del Estrecho de Ormuz afecta hasta un tercio del petróleo mundial y el 20 por ciento del gas natural licuado, generando una “perturbación histórica” en los mercados energéticos y un aumento de costos para las economías importadoras.
Una evaluación más completa de las consecuencias económicas se dará a conocer a mediados de abril, con la publicación de sus informes sobre Perspectivas Económicas Mundiales, Estabilidad Financiera Global y Monitor Fiscal.







