En un esfuerzo conjunto por garantizar la protección patrimonial y de salud de quienes trabajan fuera del país, los directores del IMSS, Zoé Robledo, y del Infonavit, Octavio Romero, presentaron los avances de los esquemas de aseguramiento para mexicanos en el exterior.
Bajo la premisa de que “la seguridad social no debe tener fronteras”, el Gobierno de México consolidó una oferta integral que permite a los paisanos cotizar, proteger a sus familias y adquirir vivienda desde el extranjero.
El director del Seguro Social informó que, bajo este modelo de aseguramiento voluntario, ya se encuentran registrados 19 mil 500 mexicanos en el exterior.
El esquema destaca por su accesibilidad, ya que con un costo mensual de 107 dólares (calculado sobre el salario mínimo), el trabajador garantiza protección total para él y su núcleo familiar en México, incluyendo servicios médicos, hospitalarios, farmacéuticos y estancias infantiles.
Robledo subrayó que este programa no es solo un seguro médico, sino una plataforma de retiro que ya ha permitido que 2 mil 300 paisanos se pensionen, recuperando o completando sus semanas de cotización desde el extranjero.
Por su parte, el director del Infonavit anunció una noticia clave para la consolidación del patrimonio de los migrantes: a partir de abril de 2026, los trabajadores independientes podrán solicitar créditos para comprar, construir o remodelar su casa en México utilizando su ahorro de la subcuenta de vivienda.
Romero explicó que este ahorro no se pierde, pues genera intereses y puede recuperarse al momento del retiro si no se utiliza para un crédito.
Además, destacó el programa “Infonavit Sin Fronteras”, que permite el pago de mensualidades desde Estados Unidos sin costo de comisión, facilitando que los connacionales mantengan al día sus cuentas o las de sus familiares.
Para simplificar el acceso, el registro se realiza de manera digital y el pago puede gestionarse a través de Financiera para el Bienestar (Finabien), opción que evita impuestos de retención y ofrece el mejor tipo de cambio.
Con la integración de estos servicios, el Estado Mexicano asegura que el esfuerzo de quienes trabajan fuera del país se traduzca en una vejez digna y en la seguridad de un hogar propio en su tierra natal.








