Martín Lim acusa que a los productores del estado les adeudan apoyos desde 2023
Para los productores de maíz de Sinaloa, la crisis del campo no comenzó con la caída reciente del precio internacional del grano, sino que se fue gestando con los apoyos prometidos y no dispersados desde el ciclo Otoño-Invierno 2023-2024, tanto por el gobierno estatal como federal.
De acuerdo con Martín Lim, representante de Campesinos Unidos en la zona centro de Sinaloa, a alrededor de mil 700 personas que se dedican a la actividad agrícola, no se les han pagado los apoyos por cobertura.
“Nuestro gobierno se alza el cuello diciendo que siempre va a apoyar al campo, pero se les debe a mil 700 gentes. Todos estamos enfadados y hastiados porque están matando al campo”, manifestó.
Entre los recursos que no han sido repartidos entre la comunidad agraria se encuentra el de 750 pesos por tonelada, cuyo retraso bloquea el acceso a un depósito de 250 pesos por tonelada, y a uno más de 500 pesos.
“Los 750 pesos son del 2023, ya estamos en el 2026. El programa de los 750 pesos habla de que mientras no se culmine hasta el último productor del pago de los 750 pesos, no se puede acceder al siguiente programa”, acusó.
Pese a que hay apoyos que se encuentran retenidos desde hace tres años, el titular en Sinaloa de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), Jesús Vega Acuña, aseguró que los retrasos no vienen de una falta de recursos, sino de la no integración de los expedientes por parte de los productores.
“Una cosa es el expediente que me presente y otra cosa es el trámite de pago, yo no puedo pasar a trámite de pago ningún expediente incompleto. No se pueden pagar, somos un equipo, si ellos no me solventan esto pues yo no puedo pasarlos a pago”, explicó Vega Acuña.
Lim expresó que los tiempos administrativos para sacar el permiso de siembra terminan jugando en contra de los productores, pues para registrarse en el ciclo otoño-invierno, la fecha límite es el 31 de diciembre y que cualquier trámite o pago realizado el 1 de enero ya se considera dentro del ciclo primavera-verano.
“Si se paga el día primero, ya no es otoño-invierno; el primero de enero ya es primavera-verano y entonces ya no hay nada que hacer”, afirmó.
Añadió que sacar un permiso de siembra implica costos que no siempre se pueden cubrir, ya que el trámite varía entre los 800 y mil 500 pesos por hectárea.
Fracaso de las mesas de negociación
Aunque desde octubre de 2025, tanto la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), como la Secretaría de Gobernación, convocaron a los líderes del Frente Nacional por el Rescate al Campo Mexicano (FNRCM) a sostener una mesa de negociación, esta no culminó de una manera favorable para los productores.
Durante la última etapa del año pasado y principios del 2026, se estuvieron realizando mesas de diálogo que tuvieron el mismo resultado. Una de ellas se llevó a cabo el 15 de enero con el titular de la SADER, Julio Berdegué Sacristán, y luego de tres horas fue interrumpida de manera repentina por el funcionario.
Maíz mexicano atrapado en el precio impuesto por EUA
El precio del maíz producido en suelos mexicanos no se define en el territorio nacional, ni responde a los costos reales de producción de los agricultores, sino que está completamente sujeto a lo que marque la Bolsa de Chicago, el principal referente internacional de granos.
En su reporte trimestral presentado este enero por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), se informó que las existencias alcanzaron los 13 mil 282 millones de toneladas al 1 de diciembre, ocasionando una caída del 8 por ciento en el precio del maíz.
Esta dependencia fue reconocida abiertamente por el secretario de Agricultura y Ganadería de Sinaloa (SAyG), Ismael Bello Esquivel, quien señaló que, México no puede fijar precios por encima del internacional sin arriesgarse a una mayor importación de grano extranjero.
“A final de cuentas, estamos en un tratado de libre comercio que no podemos especular o no podemos poner nuestros productos por encima, porque en ese caso, pues entra la importación”, expresó.
Bello Esquivel admitió que existe una deuda pendiente con los productores, ya que actualmente se siguen enfrentando a retos no resueltos en ciclos agrícolas anteriores, como la falta de rentabilidad y adeudos de apoyos prometidos.
“Es cierto, siempre esperamos más y siempre los productores merecen más. Si bien hay cosas que están fuera del alcance de nosotros, pero en todo lo posible hemos trabajado y hemos buscado el bienestar de las familias agrícolas y ganaderas del estado de Sinaloa. Seguirá la gestión del gobierno federal para que se cumplan con los proyectos y sobre todo se busque la rentabilidad”, afirmó.
La sobreoferta internacional ha presionado aún más los precios a la baja; de acuerdo con Martín Lim, las ofertas de comercialización pasaron de 5 mil 200 pesos por tonelada, a 4 mil 800 pesos.
“Antes nos estaban ofreciendo 5 mil 200, ya le bajaron a 4 mil 800, y sin apoyos, pues esto está complicado”, manifestó el líder agrícola.
El titular de la SAyG subrayó que este escenario complica cualquier intento de repetir esquemas de apoyo como los de años anteriores, cuando la producción era menor y los inventarios globales no eran tan elevados, por este motivo, en este ciclo, la estrategia será comercializar el maíz al precio internacional.
Artículo publicado el 01 de febrero de 2026 en la edición 1201 del semanario Ríodoce.







