En esta semana se presentaron datos claros sobre el crecimiento económico a nivel nacional y también para las economías estatales. Los datos revelan que los pronósticos del Banco de México y de la iniciativa privada en relación al crecimiento del país fueron certeros; en el 2025 se creció solo al 0.5 por ciento. Más preocupante aún es el retroceso económico en 15 de las 32 entidades federativas.
Desde abril pasado el Banco de México dio un pronóstico con muy magro crecimiento en este 2025, al igual que analistas privados. Esto se debe a que muchas son las inversiones que siguieron detenidas debido a la incertidumbre en la economía mundial en relación al comercio exterior. Ello engloba no solamente al T-MEC, sino a la política comercial con China. La fiesta de la globalización terminó en el mundo, los países intensifican su proteccionismo y las tensiones políticas y comerciales son cada día más importantes.
Para el caso mexicano, esto se ha traducido en crecimiento económico nulo, ya que tenemos más de 30 años con un modelo económico basado en la globalización y el neoliberalismo. Sin embargo, la ruptura de este modelo se ha visto impulsado principalmente por la actividad de Trump y de paso, nos ha obligado a retroceder en nuestro cariño con China.
Este 2026, la perspectiva es aún peor, y lo sorprendente es que se quiera pensar que el optimismo resolverá algo. Las empresas comercializadoras y productoras tendrán consecuencias importantes a causa de los aranceles y este resquebrajamiento, es decir, el fondo no se ve todavía.
Las economías estatales
Según el Indicador Trimestral de Actividad Económica (ITAEE) del INEGI, al tercer trimestre del 2025, 15 de las 32 entidades federativas tuvieron crecimiento negativo interanual. Preocupa que estados manufactureros y económicamente fuertes tuvieron crecimiento negativo como Coahuila (-3 por ciento), Baja California (-2.2 por ciento), Nuevo León (-1.4 por ciento), Puebla (-1.3 por ciento), Querétaro (-.03) el Estado de México (-0.2). Cuyo desempeño está directamente relacionado con la incertidumbre del T-MEC.
Además, los estados petroleros tienen meses con caídas enormes debido la menor producción y las pérdidas económicas de Pemex. Campeche decreció -11.8 por ciento y Tabasco -4.7 por ciento.
El INEGI también corrige
Fue particularmente significativo que en esta última publicación el INEGI hizo una corrección de las cifras anteriormente publicadas, lo cual hace con frecuencia. Entre las variaciones más importantes destaca que en octubre de 2025, se había estimado que la Ciudad de México creció 3.7 por ciento anual, pero la corrección la baja a 1.6 por ciento. Mientras que en Sinaloa la corrección pasó de 2.3 por ciento a -0.5 por ciento.
En Sinaloa, nadie podría creer que, a pesar de toda la violencia, cierres de negocios, pérdida de empleos formales y patrones, Sinaloa seguiría creciendo, incluso muchos me preguntaron directamente. Peor aún fue que en una publicación previa, decía que Sinaloa habría crecido al 7 por ciento en la última parte del 2024. Ahora todas estas estimaciones cambiaron y aparecen en negativo.
Esto es algo muy significativo pues nadie podía creer que Sinaloa lidere el crecimiento nacional, mientras los sinaloenses vemos la caída libre de nuestra economía y con una violencia que no frena, robo de vehículos al por mayor e impunidad rampante. Aun así, los indicadores siguen pareciendo poco, es decir -0.5 por ciento de crecimiento, ante la pérdida de más de 11 mil empleos formales, más de 2 mil 500 empresas formales, el desplazamiento forzado de comunidades enteras y la severa crisis del campo. La realidad es desoladora, y el fondo no se ve todavía.
Artículo publicado el 01 de febrero de 2026 en la edición 1201 del semanario Ríodoce.






