Los padres de Fernando Alan, joven asesinado durante un tiroteo en un hecho que involucró a elementos del Ejército en Sinaloa, convocaron a una marcha pacífica para exigir justicia y visibilizar a las víctimas inocentes de la violencia que persiste en el estado.
La movilización está programada para el próximo domingo 25 de enero, a las 9:00 de la mañana, y partirá de la Catedral de Culiacán con rumbo al Santuario de La Lomita. La familia pidió a quienes decidan sumarse acudir, de ser posible, vestidos de blanco, como símbolo de paz.
“Es una marcha pacífica primero que nada, queremos que así sea, que no salga de ahí”, expresó el padre de Fernando Alan, al subrayar que el objetivo no es la confrontación, sino la exigencia de justicia y el reconocimiento del dolor que cargan las familias de víctimas colaterales de la violencia armada.
El llamado no se limita al caso de su hijo. La convocatoria busca ampliar el reclamo a todas las personas que han perdido a familiares inocentes en medio de enfrentamientos y operativos armados.
“Marchar por él y por todas las personas que hemos perdido a gente inocente en toda esta guerra, por ellos y por todos los que no han tenido justicia”, señaló.
La familia reconoció que no sabe cuántas personas acudirán, pero aseguró que el número no definirá el sentido de la movilización.
“Si vamos 50 o 100 personas, iremos con todo el entusiasmo para que nos volteen a ver. Lo mismo si vamos 200, no sé cuánta gente, la verdad, vaya a asistir, pero ojalá seamos muchos y que se note que Culiacán quiere paz y quiere tranquilidad”.
El caso de Fernando Alan ha generado pronunciamientos de la Secretaría de la Defensa Nacional, de la Fiscalía y recientemente de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien afirmó que hechos como este “no deben repetirse” y que debe haber sanciones para los responsables.
Sin embargo, para las familias de las víctimas, la justicia sigue siendo una promesa lejana.
La marcha del domingo busca convertirse en un acto de memoria, exigencia y consuelo colectivo en una ciudad marcada por la violencia, donde las víctimas inocentes siguen esperando algo más que explicaciones.







