Imala no repunta; apoyos y promesas de turismo que no alcanzan

Imala no repunta; apoyos y promesas de turismo que no alcanzan

En la sindicatura de Culiacán, comerciantes señalan que las autoridades los dejaron solos

 

 

Grecia miró decepcionada una publicación de las autoridades donde presumían que la economía de Sinaloa había aumentado en 2025. Lo que le molestó no fueron los números, sino la imagen usada para ilustrar el “logro”: la foto de una comerciante de Imala, el pueblo que dependía de visitantes, y que ahora, tras un año de violencia, apenas sobrevive.

“Cuando miré la foto me decepcioné tanto, porque, cómo se ponen a decir que ha subido la economía y poner una foto de nosotras; mientras que yo el domingo estoy bien decepcionada porque no tengo gente”, se quejó.

Grecia es dueña del restaurante El Nido de Imala y, desde hace un año, los clientes que llegan a su negocio los domingos se cuentan con los dedos de una mano y, en ocasiones, hasta sobran. Hace tres domingos tuvo dos mesas ocupadas, el antepasado logró cuatro y el pasado domingo alcanzó seis mesas, algo que no veía desde hace tiempo.

​El Nido de Imala apenas tenía un año cuando tuvo que cerrar por la cuestión de la inseguridad. Solía abrir de jueves a domingo, luego pasó a solo sábados y domingos, y ahora únicamente abre los domingos, el cual debería ser su mejor día, pero en la realidad eso no sucede.

 

Apoyos de las autoridades, la raquítica solución 

Dolores —nombre ficticio—, acudió a principios de año al Ayuntamiento de Culiacán a recoger un cheque de 5 mil pesos del Apoyo Emergente, destinado a apoyar a comerciantes ante la difícil situación. En el evento, las autoridades les pidieron que mantuvieran abiertos sus negocios para que la gente que volviera a Imala observara que se encontraban trabajando. “Pero si no tenemos una ayuda de ellos, ¿cómo vamos a sostener negocios sin ventas?”, reclamó quien es dueña de una panadería.

Se han implementado programas para atraer visitantes al pueblo, como “Enamórate de Sinaloa” y “Ruta Segura”. El problema, sin embargo, es que solo atraen visitantes los días que se realizan, comentó. El programa “Ruta Segura” se realizó durante Semana Santa y fechas posteriores, pero ya no volvió.

Grecia señaló que también en septiembre se realizó otro programa de atracción con chefs invitados, pero la iniciativa solo benefició a algún restaurante en particular y tampoco atrajo la atención de mucha gente.

 

Adiós a la Imaleña

Raúl, dueño del restaurante La Imaleña, lo tuvo claro desde el principio y cerró su negocio desde que inició la situación de inseguridad. Probó suerte abriendo un restaurante en la ciudad de Culiacán, pero dio marcha atrás. Luego, en Semana Santa, intentó reactivar su negocio en la sindicatura con la llegada del proyecto de las Rutas Seguras, funcionó mientras duró. Al final, desistió y cerró el restaurante nuevamente.

“Aquí el problema es que ya no viene la gente, el turismo que venía a consumir aquí, ya no viene. No nos mantenemos con la gente que viene; somos como siete restaurantes y no alcanza como para mantener a todos los restaurantes”, enfatizó.

Raúl, al igual que Dolores, accedió a un préstamo de 50 mil pesos en busca de la reactivación económica y, si bien los requerimientos de pago llegan, las ventas no lo hacen.

“Sí, el gobierno nos dio un apoyo, pero pues no alcanza. El gobierno quiere que le paguemos el dinero, pero si no podemos trabajar, si no trabajamos, ¿cómo le vamos a pagar?”, cuestionó Raúl.

“Íbamos a estar abonando mensualmente una cantidad, no es muy significativa, pero no deja de ser un abono. Ahorita nos han estado hablando para pagarlo; no es que no quiera pagarlo, lo voy a pagar porque son préstamos, pero se hizo con la intención de beneficiar al negocio, de invertirlo, pero no tenemos ventas”, señaló Dolores.

Raúl no tiene claro si volverá a abrir. Dijo que tal vez el año que viene, si es que la situación se calma, aunque no se mostró positivo. Cerró un negocio de 12 años y dejó de emplear hasta a 22 personas en su mejor día, que eran los domingos. Afirmó que no importa cuántos programas se implementen si no se contiene la inseguridad.

 

Propuestas sin respuesta

Grecia y Dolores coinciden en que han presentado propuestas al Ayuntamiento para buscar atraer más visitantes a la sindicatura, pero no han recibido respuesta.

Dolores criticó que se hayan inaugurado dos murales en la sindicatura, a los cuales no se les dio difusión y también lamentó la proyección de un museo que no se realizó.

“Planteamos propuestas al Ayuntamiento, a Turismo, a Desarrollo Económico; al síndico se le han hecho muchas cartas de lo que queremos hacer en el pueblo, para ver si llamamos un poquito más la atención, pero nunca hemos tenido ni una respuesta favorable”.

Comentaron que el servicio de Turibús que se dirigía a Imala se limita a operar únicamente durante eventos. Aunque una persona encargada de proyectos le aseguró a Grecia que este operaría cada fin de semana e incluso una vez al mes como parte de programas promocionales, solo se realizó un viaje y no volvieron. Se propuso incluso que fuera gratuito para atraer visitantes, la iniciativa nunca prosperó.

Los comercios que siguen abiertos esperan el 30 de noviembre, día de un evento de motociclistas, con el que se busca reactivar la economía.

Grecia mencionó que esperará hasta ese día para considerar si continúa con su negocio, ya que no es rentable trabajar solo cuando se hacen eventos.

Dolores dijo que al menos dos restaurantes que aún funcionan en Imala están esperando esa fecha límite para evaluar su futuro.

Para Grecia, la situación que atraviesa Imala es frustrante. Su restaurante apenas tenía un año cuando tuvo que cerrar; reabrió ocho meses después, pero solo por dos meses.  No hace mucho que reabrió, pero se mantiene constante abriendo los domingos, con la esperanza de que, si alguien llega, sepa que la situación se mantiene normal.

Artículo publicado el 23 de noviembre de 2025 en la edición 1191 del semanario Ríodoce.

Lee más sobre:

Últimas noticias

Scroll al inicio

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.