El ISIC entregó el Reconocimiento a la Trayectoria Arstícia y Cultural en Comunidades Originarias 2025
El Instituto Sinaloense de Cultura, hizo entrega del Reconocimiento a la Trayectoria Artística y Cultural en Comunidades Originarias 2025, al artesano tallador y artesano en madera con presencia nacional e internacional Jesús Ursino Ramos Cota, en un evento realizado dentro del Festival Cultural Sinaloa.
En el Centro Sinaloa de las Artes Centenario, Gloria Imelda Félix Niebla, secretaria de Educación Pública y Cultura, dijo que este reconocimiento es un homenaje al poder creador de las manos y al espíritu que da forma a la materia.
“Ursino nos recuerda que la belleza auténtica nace del vínculo entre el talento y el amor por nuestras raíces”, mencionó.
Actualmente, señaló que se sostiene una política cultural sobre principios esenciales: la inclusión, el respeto a la diversidad y la dignidad de los pueblos originarios.
“Al reconocer la labor de un artesano, reconocemos también la fuerza viva de nuestras comunidades originarias, guardianas del tiempo y del conocimiento ancestral, ya que, en su lengua, en su arte y en sus costumbres habita la raíz más profunda de nuestra identidad colectiva”.
En el trabajo de Jesús Ursino Ramos se reconocemos una trayectoria ejemplar y su invaluable aporte al arte sinaloense no solo por su destreza técnica en el manejo de sus instrumentos sino también por su compromiso con la historia y el respeto a sus raíces.
Hoy se celebra a un maestro que ha contribuido a fortalecer el patrimonio cultural de México y que inspira a las nuevas generaciones de artesanos mexicanos.
Cota Ramos, a quien le ganó la emoción, fue parco en su mensaje y solo se limitó a agradecer a quienes hicieron posible este reconocimiento.
A nombre de su familia habló su hija Zuleika Ramos quien se dirigió a su padre para expresar su orgullo por la labor realizada durante toda su vida, al recoger el legado de sus padres y hacerlo volar alto engrandeciendo el nombre de Mochicahui, comunidad yoreme de El Fuerte donde nació en 1957.
Nació, mencionó, en el seno de una familia yoreme y desde niño comenzó a tallar el cedro, álamo y siricote para convertirlos en máscaras y figuras, además de transmitir sus conocimientos a nuevas generaciones, para que no se pierda esta tradición.
Ello le ha valido fama como artesano a nivel nacional e internacional, participando en muestras y exposiciones dentro y fuera del país.
En 2021 y 2022 expuso su trabajo en un evento en el Complejo Cultural Los Pinos, en la Ciudad de México. Ganó el primer lugar en el Primer Concurso Nacional, “El Arte Mexicano que Perdura 2014”, así como el segundo lugar en el 44º Gran Premio Nacional de Arte Popular 2019. Posteriormente fue seleccionado para participar en el proyecto “Sinaloa en el Vaticano”, donde expuso sus obras y entregó personalmente una de ellas al papa Francisco.



