Ante la decadencia del sector, algunos pescadores han optado por dejar las redes y ofrecer paseos turísticos en sus lanchas
Líderes pesqueros de la zona norte y sur del estado de Sinaloa coinciden en que la temporada de captura de camarón, la cual inició el pasado 19 de septiembre y que culminará en la primavera del 2026, ha sido la peor temporada en décadas, pues ha sido el año en el que han reportado las capturas más bajas de la especie.
Emilio Valenzuela, representante de la cooperativa Boca del Río, localizada en la zona costera del municipio de Guasave, explicó que la escasez del producto se deriva de que la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), en conjunto con el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS), establecieron una veda tardía para el crustáceo.
“Aquí las que fallaron fueron las autoridades de Conapesca y del IMIPAS, porque son los encargados de las pesquerías y tenían que haber vedado desde más temprano, porque desde febrero el camarón ya está en etapa reproductiva y la veda se vino hasta abril”, indicó.
Juan López Pérez, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras en Altata, Navolato, respaldó el argumento de Valenzuela, precisando que la prohibición de la pesca del camarón se debió imponer desde los primeros días de marzo, para que tenga una etapa óptima de reproducción.
“Para nosotros la veda de camarón que fue puesta el 6 de abril, una fecha demasiado tarde, que nosotros la pedimos para un poco más temprano, que era para el mes de marzo”, mencionó.
López Pérez añadió que han sostenido reuniones con las autoridades competentes, quienes se han comprometido a imponer una restricción en la pesca, que respete los ciclos reproductivos.
El abandono ambiental como detonante de la crisis
Emilio Valenzuela puntualizó que el enfoque de los apoyos que el gobierno dirige hacía el sector pesquero, no deben estar enfocados únicamente en el rescate de las cooperativas, sino que necesitan priorizar la conservación de las especies y los ecosistemas que habitan, para así garantizar su subsistencia y evitar que se presenten crisis como la que atraviesan actualmente.
Además, dijo que las autoridades estatales y federales “no conocen el sector” y han tomado decisiones que perjudican directamente a más de 34 mil familias sinaloenses, cuya economía depende de la pesca.
“No se ocupa que cada año nos estén rescatando las cooperativas, el punto es cuidar las especies y el ambiente porque nosotros vivimos 100 por ciento del ambiente de las especies y las estamos descuidando muchísimo”, expresó.
El representante del sector pesquero, señaló que, en la comunidad de la Boca del Río, solamente cinco lanchas encienden sus motores para salir a pescar desde las 5:00 de la mañana; sin embargo, las jornadas terminan alrededor de las 9:00 horas porque no encuentran producto, además de que se busca ahorrar combustible debido a la falta de recursos económicos para recargarlo.
“Ya tenemos tres temporadas críticas y esta es catastrófica, esta es la peor de toda la historia de la vida de la pesca… cuando las pangas llegan a agarrar, capturan 6 kilos de camarón y es camarón de talla chica o mediana”, sentenció.
Valenzuela también reconoció que, ante la decadencia del sector, algunos pescadores han optado por dejar las redes y ofrecer paseos turísticos en sus lanchas, actividad que les permite asegurar sustento a sus hogares; no obstante al practicarla, se deja de lado la tradición ribereña de dedicarse a la captura de especies marinas.
“Los pescadores ya no usan sus lanchas para salir a pescar, sino para el turismo y algunos están incursionando así porque se tiene que buscar por todos lados, pero la mera verdad, la cultura de nosotros es la pesca tradicional y ahorita estamos en la ruina, no hay ninguna cooperativa que tenga crédito o que no esté dentro de la cartera vencida”, señaló.
La inseguridad frena el turismo como alternativa económica en el sur del estado
Si bien, quienes se han dedicado mayormente a la faena pesquera en el sector norte del estado, ahora pueden optar por ofrecer paseos turísticos como una forma alternativa de obtener ingresos, Juan López Pérez, expresó que los pescadores del sur de Sinaloa, como los que radican en la bahía de Altata, han intentado adoptar esa optativa, pero se les dificulta mantenerla, pues las condiciones de inseguridad que prevalecen en la zona, han frenado la actividad turística.
“Está muy difícil, la inseguridad no permite a la gente andar sueltos, que vayan y vengan a gusto. Sí hay algunos que se van, pero van con mucha precaución”, apuntó.
El presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras, declaró que la media diaria en la bahía del Altata en la captura de camarón es menor que la que se tiene en el norte, ya que ronda entre los 5 kilos, y que las opciones más viables para compensar la escasez en la captura del crustáceo, es buscar especies como la jaiba y moluscos como pata de mula.
Pese a que existen otras opciones para la subsistencia, López Pérez afirmó que las comunidades pesqueras del centro y sur de Sinaloa se encuentran en un estado de emergencia ante el desabasto del producto que solía ser su principal fuente de ingresos.
“Se puede declarar que en el sur estamos en una emergencia y también en el centro, porque lo poquito que estamos sacando pues es únicamente para estar comiendo, para el sustento de la familia del día y no nos está alcanzando para pagar las cuentas que nos echamos encima al inicio de la pesca”, manifestó López Pérez.







