Ex miembros, profesoras de la UAIM y gatilleros, señalados como responsables
La lucha por la protección del sistema lagunar Ohuira-Topolobampo-Santa María dio un vuelco violento al amenazar de muerte a una de sus lideresas por presunto involucramiento de pistoleros del crimen organizado, de una catedrática de la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), y la invasión de zonas pesqueras de camarón por pescadores que ya inutilizaron una bahía por sobreexplotación, todo mientras reaparecían en la zona de conflicto operadores clave de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente, que construye una planta de producción de amoniaco pese a tener el rechazo de las comunidades originarias.
En los hechos consecutivos resultó agraviada Melina Maldonado Sandoval, fundadora del colectivo Aquí ¡No!, ambientalista del campo pesquero Lázaro Cárdenas y recién graduada en la UAIM.
Ella reaccionó a los ataques e interpuso dos denuncias penales en la Vicefiscalía Regional de Justicia en la Zona Norte. En la primera señala de responsables de amenazas a una ex integrante del mismo colectivo, Guadalupe A y en la segunda por incitación al odio a una profesora de la UAIM, Guadalupe F.
En contra de esta última, y por los mismos hechos, la UAIM inició una investigación ética y por faltas administrativas, confirmó el rector, Jesús Rodolfo Cuadras Sainz.
“Independientemente de lo que resuelvan las entidades legales (Fiscalía de Justicia), el Órgano Interno de Control de la UAIM inició una investigación, (…) pues en los hechos están involucradas dos personas con relación con la Universidad (…).
Cuadras aclaró que no comentará ni hará pronunciamiento del conflicto específico pues debe de cuidar el debido proceso y permitir que las investigaciones concluyan y se emita una resolución.
Y consideró que, aunque se involucra a la UAIM, negó que esta quede con mancha o agravio pues la institución no promueve conductas agresivas contra las etnias mayos yoremes.
Las nuevas historias que concluyeron en amenazas comenzaron a finales de septiembre. Rigoberto B, un operador territorial de Gas y Petroquímica de Occidente, midió la cancha del campo Lázaro Cárdenas, lo que se dejó pasar. Días después llegó a la zona una cuadrilla de una constructora e iniciaron trabajos diversos, lo que la comunidad paró en seco pues se había pasado sobre la autoridad municipal, consejo de ancianos y el Gobernador Tradicional.
Los habitantes forzaron la retirada de los trabajadores, y después se suscitó una asamblea comunitaria acalorada, en donde se puso en claro que había sido un joven el gestor de la intervención privada, pero sin tomar en cuenta a la comunidad ni a las autoridades.
En esa reunión, Melina Maldonado fue cuestionada por promotores comunitarios de GPO, y allí se vertieron las primeras amenazas.
Melina recordó: “El tema no era yo, sino que se ignoró a las autoridades de la comunidad, pero se desvió la atención sobre mi persona, pretendiendo sepultar que GPO estaba atrás de la división”.
Otro hecho, fue la invasión de la bahía de Ohuira por pescadores del Cerro Cabezón, que en grupo llegaron con redes ilegales de jaiba y de camarón pretendiendo arrasar con todo, lo que molestó a los pescadores locales y en arranque de protección del crustáceo que cuidaron durante la veda, sacaron las pangas el mar y las vararon.
Tras discusiones, los pescadores se retiraron de la zona.
Al día siguiente y habiendo convocado el respaldo a sus acciones, pescadores de Paredones se lanzaron en patrullaje marítimo a Lázaro Cárdenas.
“Existe el riesgo que los del Cerro Cabezón acaben con el camarón de Lázaro y después lleguen a Paredones pues traen hasta seis chinchorros que atrapan de todas las especies y tallas, mientras que nosotros sólo usamos los legales, y dos cómo máximo”, dijo uno de los pescadores movilizados que pidió anonimato.
Alfonso Chaparro Bojórquez, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras Siglo XXI, confirmó que la bahía del Cerro Cabezón murió por la pesca irracional de los pescadores.
“Es improductiva por sobreexplotación, por eso sucedió el conflicto en Lázaro Cárdenas. Melina, dijo que ese día no estaba en el campo, pero fue responsabilizada y atacada por los hechos”.
Incluso, un traidor o traidora del chat de comunicación de Aquí ¡No!, filtró a los detractores un audio de comunicación privada de Melina Maldonado, que hacía referencia a los conflictos previos.
Allí es en donde salta la profesora de la UAIM, que comenzó a hostigar a la lideresa, aunque se dice miembro de la misma etnia. Incluso, ella utilizó sus redes sociales para la campaña desatada. Las publicaciones obran ya en el expediente ministerial.
“Estoy a favor de los pescadores de mi pueblo, que todo el año se aplicaron en cuidar el camarón para que en estas fechas se tuviera pesca. Llegaron otros para saquear las especies, escama, camarón y jaiba. Eso los molestó y actuaron”.
Antes de esa incursión, los pescadores organizados ya habían detectado la provocación y pidieron a la Marina que actuara ante el riesgo de confrontación. “No lo hicieron, y ese fue el resultado”.
Tras esos hechos, los promotores comunitarios lanzaron una campaña de hostigamiento en redes sociales en contra de la lideresa, llamando al linchamiento, y hasta promoviendo su asesinato. “Quieren mi cabeza”.
Tras los acontecimientos, llegaron al pueblo los sicarios y comenzaron a indagar el paradero de Melina Maldonado. “Tuve que salir del pueblo, ante esos acontecimientos”.
Y en las primeras investigaciones, resultó que la célula estaba emparentada con los detractores de Aquí ¡No! Las investigaciones aún continúan.
Tras la escalada de violencia, Maldonado cumplió su protocolo de seguridad que hace años tiene del Gobierno federal y se le reasignó vigilancia de la Guardia Nacional.
“Nuestro movimiento, tiene la certeza de que todo es patrocinado por la empresa de la planta de amoniaco. Cuando ellos aparecen en las comunidades, los conflictos resurgen. Por esa corrupción que fomentan, hay familias divididas, no se diga de los pueblos. Pero aquí estamos y no nos vamos.”
Por amenazas anteriores, ella, Claudia Susana Quintero Sandoval y Felipe de Jesús Montaño también líderes de Aquí ¡No! tienen que usar chalecos antibalas y botón de pánico, y reportarse con la Guardia Nacional.
En redes sociales la campaña de amenazas continúa.






