Los delitos y violaciones contra la libertad de expresión exigen adoptar un enfoque de investigación especializado y diferenciado, en el que se aborden los casos de manera integral para valorarlos correctamente.
Lo anterior fue señalado por Sara Mendiola, directora ejecutiva de la organización Propuesta Cívica, dedicada a la defensa de los derechos humanos.
Al participar en el panel Retos y mecanismos para la protección de periodistas y personas defensoras de Derechos Humanos, organizado por el Congreso del Estado de Sinaloa, la activista propuso que en las investigaciones deben considerarse las posibles causas y finalidades de los hechos, las particularidades de los actores involucrados, los contextos políticos de poder y criminalidad, las características de la víctima, así como la elaboración de un perfil completo de todo su trabajo editorial.
La labor del periodista señaló, debe ser el eje central que guie la investigación, ya que actualmente uno de los grandes retos es que las fiscalías no quieren enfocarse con análisis de contexto.
Hay una especie de sinergias en las fiscalías de desvincular los delitos cometidos contra la libertad de expresión de la actividad periodística que estaba realizando la víctima, problemática que trasciende a lo largo de toda la investigación e incide directamente en la identificación de los responsables o de la obtención de sentencias condenatorias.
Entre las principales violaciones contra periodistas en México identificó las amenazas, las desapariciones y los homicidios, cuyo principal objetivo es silenciar.
Detalló que las amenazas lejos de representar un hecho aislado suelen preceder a conductas más graves, como la privación de la libertad, las privaciones, las desapariciones y los homicidios.
Desde la visión de Propuesta Cívica planteó que la amenaza se tiene como un delito no grave y se suele subestimar por los ministerios públicos, cuando la mayoría de los casos es la antesala de la desaparición o el homicidio de un periodista.
Llamó a cambiar este tipo de visiones de los operadores de justicia porque minimizar la amenaza contra periodistas y desvincularlos de su profesión representa una gravedad que si no se trata de manera adecuada puede dar pie a la comisión de violaciones más graves como el asesinato.
Advirtió que debe existir un rediseño en las fiscalías y unidades especializadas para que existan nuevos modelos de investigación muchas más eficaces para atender este tipo de delitos desde un ámbito más amplio.
Lamentó que los nudos de impunidad permanecen en México. En el caso del delito de homicidio arriba del 95 por ciento, en tanto que en desapariciones de periodistas se está al 100 por ciento de impunidad.



