Con el aumento de calor y humedad, las mascotas enfrentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades dermatológicas, muchas de ellas graves si no se tratan a tiempo, advirtió Yesenia Osuna Ramos, responsable del área de Medicina Interna en la Clínica de Pequeñas Especies de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
Entre los padecimientos más comunes destacan la pioderma (infecciones bacterianas), alergias por hipersensibilidad al clima, y enfermedades fúngicas, además de infestaciones por ectoparásitos como garrapatas o sarna.
“Las bacterias y los hongos proliferan con facilidad cuando el animal está en condiciones de humedad. Es común ver que el perro o gato se rasque, muerda, presente piel enrojecida o zonas sin pelo, costras, úlceras… todo eso es señal de alerta”, explicó Osuna Ramos.
Entre los hongos más frecuentes se encuentran la Malassezia y los dermatofitos, como el microsporum canis, que puede afectar tanto a perros como a gatos, y generar lesiones redondeadas con descamación.
Además, advirtió que algunos de estos hongos pueden ser zoonóticos, es decir, contagiarse a humanos, por lo que acudir con el veterinario ante cualquier lesión sospechosa es fundamental.
Las razas más susceptibles incluyen a las que tienen pliegues como el bulldog francés, pug, shar pei y las de pelo denso como el husky siberiano, alaskan malamute, golden retriever y los gatos persas.
Finalmente, la especialista reiteró que el tratamiento debe ser siempre recetado por un médico veterinario, ya que en muchos casos se requiere diagnóstico preciso para determinar si el problema es bacteriano, alérgico o por hongos, y cada uno tiene un tratamiento distinto.
“Los problemas dermatológicos son un mundo muy amplio. Por eso, desde el inicio es clave acudir con el veterinario para tratar de forma correcta a la mascota”, concluyó.







