Según el último reporte sobre las perspectivas de la oferta y demanda globales de petróleo y sus derivados, la Agencia Internacional de Energía (IEA por sus siglas en inglés) establece, con base en la información de PEMEX, que al 2030 la petrolera no extraerá el suficiente petróleo, por lo que tendrá que comprarlo al exterior. Esto deriva principalmente de la imposibilidad de la petrolera para invertir más en exploración y su poca capacidad de operación de las plataformas que ya tiene, derivado de su alto nivel de endeudamiento, siendo la petrolera más endeudada del mundo a pesar de los apoyos recibidos en el último sexenio.
La demanda de petróleo
Hace unos días la IEA presentó un análisis sobre las expectativas de oferta y demanda de petróleo a nivel global. Se espera que al 2030 la oferta crezca en 2.3 millones de barriles de petróleo. Mientras que, a pesar de los esfuerzos globales por reducir la demanda de combustibles fósiles, la demanda de petróleo y sus derivados seguirá creciendo en los siguientes cinco años.
Es significativo que China es uno de los países que menos incrementará su demanda por la mayor adopción de otras fuentes de energía, y el uso de autos eléctricos, caso totalmente opuesto en los Estados Unidos. También, es notorio que los países en desarrollo seguirán incrementando considerablemente su demanda, mientras que lo opuesto ocurrirá con los países de la OCDE.
En el caso de México su demanda de petróleo es de 1.7 millones de barriles de petróleo diarios, no obstante, las perspectivas de extracción de crudo en este y los siguientes años va marcadamente a la baja, lo que causaría que a partir del 2030 México tenga que importar 680 mil barriles de petróleo diarios para atender su demanda. Siendo el país con mayor caída en su producción.
PEMEX sin presupuesto y con finanzas altamente comprometidas
La estimación de que México se convierta en un importador neto de petróleo se enmarca en la preocupación de que hay poca inversión en exploración y que han dejado de operar campos. Tan solo en el 2024, el petróleo de PEMEX provino solamente de siete campos, de los 240 que posee. En ese mismo año, debido a la falta de presupuesto, la petrolera pasó de operar 50 a solamente 20 plataformas en octubre de 2024.
El reporte señala que, si la refinería Dos Bocas logra operar a su máxima capacidad para el 2026, esto sería algo muy positivo, pero debido a la baja producción petrolera, eso no evitaría que México tenga que importar petróleo para atender a una demanda creciente de combustibles.
Según el reporte de la propia petrolera, al primer trimestre de 2025 su deuda alcanzaría los 101.1 mil millones de dólares, que significó casi 3.5 mil millones adicionales al cierre del cuatro trimestre de 2024, que había cerrado en 97.6.
PEMEX es desde hace años la petrolera más endeudada del mundo y a pesar de los esfuerzos por incrementar sus ingresos, así como la ayuda financiera recibida, la petrolera se enfrenta a retos mayores. Primero, la reducción acelerada de su producción de petróleo, lo que afecta directamente a sus ingresos; segundo, su capacidad limitada de refinación dado que sus plantas no operan a su máxima capacidad, especialmente Dos Bocas; y tercero, su nivel de endeudamiento no sólo con inversionistas de mediano y largo plazos, sino con proveedores y trabajadores, como se manifestó apenas hace unos días, lo que mantiene comprometida su capacidad operativa.






