El último informe del Instituto para la Economía y la Paz (IEP) en México 2025, señala que el costo de la violencia en México alcanzó 4.5 billones de pesos, esto es, un 18 por ciento del PIB. Ello representaría, un poco más que todo el PIB de la Ciudad de México (14.8 por ciento) y Tamaulipas juntos (3.0 por ciento), o casi nueve veces el PIB de Sinaloa (2.2 por ciento). En tres estados el costo de la violencia alcanzó más del 35 por ciento del PIB; Morelos, Colima y Guerrero.
¿Cómo se mide?
Los costos económicos de la violencia pueden verse desde diversas aristas, como la construcción de paz positiva, es decir, las acciones que ayudan a incrementar la paz como más gasto público en seguridad, policías, defensa, etc. Pero también hay una evaluación integral del costo de la violencia, que incluye el costo de los asesinatos y desapariciones no solo de forma directa, sino también por las pérdidas de economía potencial cuando una persona fallece víctima del crimen y no por muerte natural, y peor aun cuando una persona desaparece, hecho que afecta directamente a la familia y a la sociedad. El IEP internacional, establece que las familias que pierden a un ser querido por asesinato o por desapariciones, enfrentan costos directos de esa pérdida, como pago de funerales. Pero también hay costos indirectos para pago de apoyo psicológico por las posibles afectaciones a la familia.
Asimismo, socialmente hay efectos profundos en la productividad y el bienestar, ya que una sociedad que pierde personas en edad laboral debido a la violencia va afectando sus posibilidades de mayor producción, así, las pérdidas de productividad conducen a reducción del multiplicador económico, limitando a la economía en general.
Algunos resultados adicionales
El Índice de Paz es devastador al leer sus resultados a detalle, pero hay elementos que sobresalen. Por ejemplo, que el gasto en seguridad pública se ha reducido en 35 por ciento y el presupuesto al sistema de justicia en 12 por ciento, además, el costo de la violencia es mayor a la inversión pública e incluso está por encima del salario mínimo mensual.
Finalmente, se llama la atención sobre el incremento de la violencia y homicidios derivado del crimen organizado y los desaparecidos, lo que ha elevado en mucho el costo de la violencia en el país.
En una perspectiva de más largo plazo México presenta graves incrementos en los delitos cometidos con arma de fuego; comparado con el 2015, estos crecieron en 71 por ciento a 2024, la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes pasó de 15 a 23 muertes desde el 2015 al 2024. El estado con mayor tasa es Colima, con 101 homicidios por cada 100 mil habitantes.
De manera general, el 54 por ciento de los mexicanos consideraron que el crimen y la violencia son la mayor amenaza para la seguridad y el 73 por ciento de la población considera inseguro su estado.
Sinaloa
Todos los sinaloenses sabemos que el estado actual de violencia es excepcional. Los homicidios mensuales pasaron de casi 60 antes del inicio de la guerra, hasta más de 180 en octubre. Aun así, la tasa promedio por cada 100 mil habitantes es de apenas 31 en el estado, y 64 en la ciudad de Culiacán. Muy por debajo del estado de Colima ¡Con 101 y 172 en la capital! De ellos, el 89 por ciento de los asesinados son hombres.
Finalmente, el IEP estima el impacto total de la violencia en el estado en 122 mil millones de pesos, 35 por ciento más que en 2023.
Artículo publicado el 08 de junio de 2025 en la edición 1167 del semanario Ríodoce.




